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Elección de productos seguros para bebés: Sillas para lactantes y sillas de seguridad para el coche


Sillas para bebés

Las sillas para bebés no se deben confundir con las sillas de seguridad para el coche. Las sillas para bebés, también conocidas como hamaquitas, solo permiten que los bebés se sienten en ellas. No están diseñadas para protegerlos en caso de accidente de tráfico y nunca se deben utilizar para transportar bebés.

En qué fijarse:

  • La base debe ser más ancha que el asiento, y el mecanismo de cierre debe ser seguro. Presione sobre la silla para asegurarse de que es sólida y resistente.
  • La base debe tener una superficie antideslizante para impedir que la silla resbale o se deslice sobre una superficie lisa.
  • La correa de seguridad debe cerrar bien y el tejido debe ser lavable.
  • Si la silla cuenta con dispositivos de ajuste en el respaldo, compruebe que son seguros y que no se abren solos para que la silla no se pueda plegar sola.

ADVERTENCIAS DE SEGURIDAD:

  • No coloque nunca a su bebé sentado en una silla sobre una mesa, encimera, mostrador u otra superficie elevada desde donde se podría caer. No ponga a su bebé sentado en una silla encima de una lavadora o de cualquier otra superficie que vibre, porque las vibraciones podrían hacer que la silla se moviera y se acabara cayendo.
  • Utilice la correa de seguridad de la silla cada vez que siente en ella al bebé.
  • No deje la silla sobre superficies blandas o almohadilladas (como camas o sofás), porque podría volcar y el bebé se podría asfixiar.

Sillas de seguridad para el coche

Hay más bebés y niños que se lesionan de gravedad o que mueren en accidentes de tráfico que en ningún otro tipo de accidente. Utilizar una silla de seguridad para el coche es la mejor protección que puede dar a su hijo cuando viajen en coche.

No sustituya nunca una silla de seguridad por una silla para bebés o un porta bebés. Solo las sillas de seguridad para el coche, correctamente instaladas en los asientos traseros del automóvil, están pensadas para proteger a bebés y a niños de posibles lesiones en accidentes de tráfico.

En qué fijarse:

  • Si vive en Estados Unidos, elija una silla con una etiqueta donde ponga que cumple la Normativa Federal de Seguridad de Vehículos a Motor 213 (Federal Motor Vehicle Safety Standard 213).
  • Acepte sillas de seguridad de segunda mano con precaución:
    • No utilice ninguna silla de seguridad de más de seis años de antigüedad o una que haya estado implicada en un accidente (aunque tenga buen aspecto, podría no ser segura).
    • Evite las sillas a las que les falten partes o que no estén etiquetadas con la fecha de fabricación y el número del modelo (no habría forma de enterarse de posibles retiradas del producto del mercado). Asimismo, fíjese en cuál es la "fecha de caducidad" recomendada por el fabricante.
    • Si tiene cualquier duda sobre cómo se ha utilizado una silla o si está agrietada o presenta signos de deterioro por uso, no la utilice.
  • Asegúrese de que la silla que elije se adapte bien al tamaño de su hijo. Un bebé pequeño puede resbalar y salirse de una silla que le vaya demasiado grande.
  • Considere la posibilidad de elegir una silla tapizada, porque podría ser más cómoda para su hijo.

ADVERTENCIAS DE SEGURIDAD:

Los bebés y los niños pequeños deben viajar en una silla de seguridad orientada en el sentido contrario al de la marcha hasta que alcancen los límites máximos de estatura y peso recomendados por el fabricante de la silla. Los expertos en seguridad infantil afirman que es mejor hacer este tipo de cambios basándose en el tamaño del niño, en vez de en su edad. Por lo tanto, los niños de tamaño pequeño pueden viajar en coche orientados en el sentido opuesto al de la marcha hasta que tienen 3 o 4 años de edad.

Cuando un niño esté preparado para hacer la transición a una silla orientada en el sentido de la marcha, deberá viajar bien sujeto con un arnés hasta que alcance los límites máximos de estatura y peso establecidos por el fabricante de la silla. Cuando la silla orientada en el sentido de la marcha y provista de arnés le quede pequeña, deberá viajar en coche en un asiento elevador. Los niños deben viajar en coche en un asiento elevador hasta que el cinturón ordinario, con una banda para la cintura y otra para el hombro, les vaya bien. Esto suele ocurrir cuando han alcanzado 4 pies con 9 pulgadas (unos 150 cm) de estatura y tengan entre 8 y 12 años de edad.

Puede encontrar más información para garantizar la seguridad de su hijo mientras viaja en coche en:

Revisado por: Kate M. Cronan, MD
Fecha de revisión: octubre de 2019