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¿Cómo puedo hacerme cargo de mi propia atención médica?


Siento que estoy preparado para hacerme cargo de mis propias citas y documentos médicos. Pero mi mamá no me permite hacerlo. Cuando le pregunto por qué, simplemente me dice: "Porque soy tu madre". Creo que tiene miedo de que me meta en problemas. Pero sé cuándo pedir ayuda y quiero aprender a hacer esto.
– Adrianna*

Los médicos recomiendan comenzar a involucrarse en la propia atención médica durante la adolescencia. Nos ayuda a estar preparados para manejar las cosas en la vida adulta.

Pero algunos padres no se sienten cómodos con la idea. Los motivos, por supuesto, dependen de cada padre. Pero en la mayoría de los casos, los padres no quieren dejar de asumir el control porque se preocupan y se sienten responsables. Saben cuán complicado puede ser el sistema de salud.

Es muy bueno que ya estés hablando con tu madre acerca de manejar tu atención médica. A continuación, encontrarás algunos consejos e ideas para conversar con tus padres:

Comienza pidiendo su ayuda y orientación. A veces, estamos tan ansiosos por aprender y hacernos cargo que la persona que está intentando enseñarnos siente que ya no la necesitamos. Es probable que tu madre deba acostumbrarse a esto, lo mismo que tú. Para ella también es un aprendizaje.

Algo que puedes hacer es demostrar que aún valoras su apoyo y su conocimiento. Dile: "Mamá, sé que has estado haciendo esto por mí durante toda mi vida. Ahora que soy más grande, quiero aprender a manejar mi salud. ¿Podrías explicarme cómo hacer una cita y completar los documentos?".

A continuación, sugiere hacerte cargo de una tarea específica. Por ejemplo, dile: "Me gustaría hacer la cita yo solo la próxima vez, así me sentiré seguro para manejar este tipo de cosas por mi cuenta".

Tu médico tal vez ya te haya visto solo sin la presencia de tus padres en el consultorio. Si te sientes cómodo, tal vez desees incluir a tu mamá en algunas citas para que sienta que está más involucrada. Por ejemplo, si necesitas hacerte un examen o un procedimiento, podrías decirle "Me gustaría que me acompañes. ¡Necesito apoyo moral!". Esto le demostrará a tu mamá que pedirás ayuda si la necesitas. Mantén informados a tus padres.

Habla sobre tu salud. Demuestra que realmente quieres aprender haciendo preguntas. Por ejemplo, pregunta por las enfermedades o lesiones que sufriste de pequeño. O averigua qué problemas de salud existen en tu familia (como alergias o migrañas). Saber estas cosas puede ayudarte a conocer mejor tus propios problemas de salud.

Demuestra que hablas en serio. Lee tu seguro de salud y tu historia médica. Haz preguntas. Por ejemplo, "Mamá, ¿me ayudas a entender qué son los deducibles" o "Me gustaría saber un poco más sobre el seguro de salud. ¿Durante cuánto tiempo puede permanecer en nuestro plan familiar y cuándo tengo que inscribirme solo?".

Habla abiertamente de lo que te molesta. Si tu mamá aún no quiere que tomes parte en tu atención médica, ten una conversación sincera con ella. Pregúntale qué es lo que la preocupa. Con tranquilidad, dile que cuando no te explica los motivos (por ejemplo, cuando dice "porque soy tu madre"), significa que tú tienes que adivinar el verdadero motivo y sientes que no confía en que tú puedas aprender.

Ten paciencia. Tal vez parezca que tus padres se involucran demasiado en tu vida. Lo más probable es que lo estén haciendo por amor. Por lo tanto, intenta no enfadarte si las cosas no son tan rápidas como quisieras. No solo es necesario que tú aprendas a hacerte cargo, también es necesario que tu madre se sienta segura para dejarte tomar las riendas. Por lo tanto, continúa hablando y aprendiendo.

* Se han cambiado los nombres para proteger la privacidad de los usuarios.

Fecha de revisión: octubre de 2019