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¿Estoy en una relación sana?


Se siente como si fuera amor, pero ¿lo es realmente?

En las etapas iniciales de una relación, es absolutamente normal ver todo color de rosa. Pero a algunas personas, el color rosa no les permite ver que la relación no es tan sana como debiera.

¿Qué hace que una relación sea sana?

Es de esperar que tú y tu pareja se estén tratando bien. ¿No estás seguro de que sea así? Toma distancia de la sensación de que tus pies no tocan el suelo y piensa si tu relación tiene estas cualidades:

  • Respeto mutuo. ¿La otra persona se da cuenta de lo grandioso que eres y por qué? Asegúrate de que tu novio o novia esté enamorado de ti por quien realmente eres. ¿Tu pareja te escucha cuando dices que hacer algo no te hace sentir bien y frena inmediatamente? El respeto en una relación significa que cada persona valora a la otra y comprende sus límites (y jamás los pondría a prueba).
  • Confianza. Estás hablando con ese chico de la clase de francés y tu novio pasa caminando. ¿Pierde el control? ¿O continúa caminando porque sabe que jamás lo engañarías? Es normal sentirse un poco celoso de vez en cuando; los celos son una emoción natural. Pero lo importante es cómo reacciona la persona a los celos. No hay manera de tener una relación sana si no confían el uno en el otro.
  • Honestidad. Esto va de la mano de la confianza porque es difícil confiar en alguien cuando uno de los dos no está siendo honesto. ¿Alguna vez descubriste que tu novia te estaba diciendo una gran mentira? Por ejemplo, ¿te dijo que tenía que trabajar el viernes pero en realidad estaba en el cine con sus amigos? La próxima vez que te diga que tiene que trabajar, te costará más creerle y la confianza será muy débil.
  • Apoyo. Tu pareja no solo debe apoyarte en los malos momentos. Algunas personas son geniales cuando tu mundo se está destrozando pero no están tan interesadas en escuchar las cosas buenas que ocurren en tu vida. En una relación sana, tu pareja está allí con un hombro para que llores cuando descubres que tus padres se divorciarán y para celebrar cuando te ofrecen el papel protagónico de una obra de teatro.
  • Equidad. En tu relación, es necesario dar y recibir. ¿Se turnan para elegir qué película ver? Como pareja, ¿pasan tanto tiempo con los amigos de tu pareja como con los tuyos? Si no hay un equilibrio, te darás cuenta. Las cosas se ponen mal rápidamente cuando una relación se convierte en una lucha de poder y una de las personas se esfuerza por imponer su parecer todo el tiempo.
  • Identidades separadas. En una relación sana, todos necesitan ceder. Pero eso no significa que debas sentir que estás perdiendo tu propia personalidad. Cuando comenzaron a salir, los dos tenían sus propias vidas (familiares, amigos, intereses, hobbies, etc.) y eso no debe cambiar. Ninguno de los dos debe hacer de cuenta que le agrada algo que en realidad no le agrada ni dejar de ver a sus amigos o abandonar las actividades que le apasionan. Y además, debes sentirte libre para continuar desarrollando nuevos talentos o intereses, hacer nuevos amigos y seguir adelante.
  • Buena comunicación. ¿Pueden hablar y compartir sentimientos importantes para ti? No ocultes tus sentimientos simplemente porque tienes miedo de que sea algo que tu novio o tu novia no desea escuchar. Y si necesitas tiempo para pensar antes de estar preparado para hablar, la persona correcta te dará espacio para que lo hagas.

¿Qué es una relación nociva?

Una relación es nociva cuando implica una conducta malvada, irrespetuosa, controladora o abusiva. Algunas personas viven en casas en las que los padres pelean mucho o se tratan de forma abusiva, tanto emocional, como verbal y físicamente. Para algunas personas que se han criado rodeadas de este tipo de conducta, se trata de algo prácticamente normal. ¡No lo es!

Muchos de nosotros aprendemos mirando e imitando a las personas que tenemos cerca. Entonces, una persona que ha vivido rodeada de conductas violentas o irrespetuosas tal vez no haya aprendido a tratar a los demás con amabilidad y respeto, ni a esperar el mismo tipo de trato.

La amabilidad y el respeto son requisitos indispensables para una relación sana. Las personas que no han aprendido esto tal vez deban trabajarlo con un terapeuta antes de estar preparadas para una relación.

Mientras tanto, aunque te sientas mal por alguien que ha sido maltratado, debes cuidar de ti mismo; no es sano permanecer en una relación con conductas abusivas de ningún tipo.

Señales de advertencia

Cuando un novio o novia usa insultos, lenguaje ofensivo, palabras despectivas, maltrata físicamente con golpes o bofetadas, o fuerza a la otra persona a mantener relaciones sexuales, es una señal de abuso verbal, emocional o físico.

Pregúntate a ti mismo si tu pareja:

  • se enoja cuando no dejas todo por él o ella
  • critica la manera en la que te vistes o te ves, y te dice que jamás podrás encontrar a otra persona que quiera salir contigo
  • te impide ver a tus amigos o hablar con otros muchachos o muchachas
  • desea que abandones una actividad, aun cuando te fascina
  • alguna vez te levanta la mano cuando se enoja, como si estuviera a punto de golpearte
  • intenta forzarte para avanzar más de lo que deseas sexualmente

Estas no son las únicas preguntas que te puedes hacer. Si puedes pensar en alguna manera en la que tu pareja está intentando controlarte, hacerte sentir mal contigo mismo, aislarte del resto de tu mundo o (y esto es muy importante) dañarte física o sexualmente, entonces es tiempo de que termines la relación, rápido. Dile a un familiar o un amigo de confianza qué está ocurriendo y asegúrate de estar a salvo.

Puede ser tentador disculpar o malinterpretar la violencia, la posesividad o el enojo por una expresión de amor. Pero aunque sepas que la persona que te está haciendo daño te ama, eso no es saludable. Nadie merece ser golpeado, empujado o forzado a hacer algo que no desea hacer.

¿Por qué algunas relaciones son tan difíciles?

¿Alguna vez escuchaste decir que es muy difícil que alguien te ame si no te amas a ti mismo? Es un gran obstáculo para una relación que uno o ambos tengan problemas de autoestima. Tu novio o novia no está allí para hacerte sentir bien contigo mismo si tú no puedes hacerlo por tu cuenta. Concéntrate en estar feliz contigo mismo y no asumas la responsabilidad de preocuparte por la felicidad de otra persona.

¿Y si sientes que tu novio o novia necesita demasiado de ti? Si la relación se siente como una carga o un peso en lugar de una alegría, tal vez sea el momento de pensar si se trata de una pareja saludable para ti. Una persona que no es feliz ni segura tal vez tenga problemas para formar una pareja sana.

Además, las relaciones intensas pueden ser difíciles para algunos adolescentes. Algunos están tan centrados en sus propios sentimientos y responsabilidades en desarrollo que no tienen la energía emocional necesaria para responder a los sentimientos y las necesidades de otra persona en una relación íntima. No te preocupes si no estás listo. Lo estarás y puedes tomarte todo el tiempo que necesites.

¿Alguna vez notaste que algunas relaciones adolescentes no duran mucho tiempo? No es de extrañar: los dos están creciendo y cambiando día a día. Tal vez parezcan perfectos el uno para el otro en un primer momento, pero eso puede cambiar. Si tratas de aferrarte a la relación, es muy probable que termine de forma amarga. Es mejor separarse y ser amigos que quedarte en una relación que ya has superado o que ya no se siente bien para uno de los dos o para ambos. Y antes de prepararte para conquistar a esa belleza de la clase de francés, respeta a tu pareja actual terminando la relación antes de hacer algún avance.

Las relaciones pueden estar llenas de diversión, romance, pasión, sentimientos intensos y también de roturas ocasionales de corazón. Sin importar si estás solo o en una relación, recuerda que es bueno elegir bien a quién te acercas. Si aún estás esperando, tómate tu tiempo y conoce a muchas personas.

Piensa en las cualidades que valoras en una amistad y ve de qué manera se asemejan a los ingredientes de una relación saludable. Trabaja para desarrollar tú mismo esas cualidades; te harán mucho más atractivo ante los demás. Y si ya estás en pareja, asegúrate de que la relación saque lo mejor de ambos.

Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD
Fecha de revisión: febrero de 2017