[Ir al contenido]

Diversidad, prejuicios, tolerancia y respeto


Terri tomó asiento nerviosamente esperando que sonara el timbre que indicaba el inicio de su primera clase. Miró a su alrededor. La clase estaba llena de todo tipo de rostros: rostros pecosos como el suyo, rostros de piel negra, rostros de muchos colores. Deseaba conocer a las personas que había detrás de aquellos rostros y hacer nuevas amistades. "Supongo que no estaré tan nerviosa cuando conozca a la gente" -pensó. Se miró la mano izquierda, que tenía más pequeña que la derecha desde que se la lesionó en un accidente de tráfico años atrás. "Espero gustarles cuando me conozcan".

El padre de Yusef era un diplomático tunecino que se había trasladado, junto con su familia, a los EE.UU. Al principio, Yusef echaba de menos a sus amigos y su antiguo colegio, pero sentía curiosidad por todas las cosas nuevas que vería y aprendería - y los nuevos amigos que podría hacer. De todos modos, se preguntaba si el gorrito de media tradicional que llevaba, como el que llevan muchos musulmanes, provocaría el rechazo en sus nuevos compañeros de clase.

Diversidad significa variedad - y no hace falta esforzarse mucho para ver que EE.UU. y el mundo entero se ha convertido es un lugar caracterizado por la diversidad, con muchas personas diferentes, religiones diferentes, creencias diferentes e idiomas diferentes. Lo puedes percibir en tu propia clase, en los centros comerciales, en la televisión o simplemente paseando por la calle. Esa diversidad ha formado parte de la cultura norteamericana desde sus inicios como nación - e incluso antes, con los cientos de pueblos indígenas que ocupaban estas tierras. De hecho, gran parte de la fuerza, creatividad y energía de Norteamérica proviene precisamente de esa diversidad.

¿Qué son los prejuicios?

¿Has tenido alguna vez la sensación de que alguien te juzgaba incluso antes de haber tenido la oportunidad de conocerte? El nombre prejuicio proviene de prejuzgar, que consta del prefijo "pre" y el verbo "juzgar" y significa emitir un juicio negativo o formarse una opinión negativa antes de disponer de los datos necesarios para hacerlo. Tanto a Terri como a Yusef les preocupaba que sus nuevos compañeros de clase se formaran una opinión negativa de ellos antes de conocerlos.

Hay muchos ejemplos de prejuicios, algunos te los puedes encontrar en las noticias, en el colegio, en la calle o en tu propia casa. Es injusto  - y a menudo triste - pero los prejuicios están en casi todas partes. Probablemente habrás oído a la gente afirmar cosas sobre grupos o colectivos, como por ejemplo: "Todos los italianos son..."; "Los judíos siempre..."; "Las chicas no pueden..."; "Los chicos siempre..."; "Las personas mayores son..." o, bueno, ya sabes a que nos  referimos. La lista sería interminable.

Tal vez hayas visto a gente insultar a otras personas. A veces, la gente se comporta de ese modo por miedo, por ignorancia o por que no sabe hacer otra cosa. Si una persona crece rodeado de ese tipo de comentarios, le puede costar bastante no repetirlos. Algunas personas que no se valoran o se sienten mal consigo mismas creen que pueden sentirse mejor descalificando a otras personas e intimidándolas.

Algunas de las personas que se comportan de ese modo están enfadadas o preocupadas y lo pagan con otros. Cuando los prejuicios contra determinados grupos desembocan en actos de violencia, éstos adquieren la categoría de delitos. Las leyes para definir y castigar los delitos motivados por prejuicios varían de un estado a otro.

Respetar las diferencias

No hay dos personas en el mundo exactamente iguales. Cada persona, incluso los gemelos idénticos, tiene sus propias experiencias y puntos de vista. ¿Tienes que estar de acuerdo con una persona para respetar su derecho a tener una opinión? No. Pero la gente que tiene sus propios puntos de vista y sus propias opiniones puede respetar el derecho de los demás a discrepar.

No te tiene que gustar necesariamente la misma comida, el mismo deporte ni la misma música que a tus amigos, ni tampoco tienes por qué practicar la misma religión. Pero es bueno que estés abierto a aprender sobre vuestras diferencias. Una parte importante de crecer consiste en estar abierto a aprender cosas nuevas. Estar abierto a vivir cosas nuevas y a aprender sobre otras personas sin prejuzgarlas es una forma de tolerancia.

Pero, ¿significa la tolerancia tener que aceptar cualquier comportamiento? No, por supuesto que no. Los comportamientos que implican faltar el respeto a otras personas, como tratarlas mal o intimidarlas, o los comportamientos que se saltan las normas sociales, como mentir o robar, no deberían tolerarse. El respeto consiste en aceptar a la gente por quien es, por su mejor yo - no en aceptar el mal comportamiento. La tolerancia también implica tratar a los demás como te gustaría que te trataran a ti.

Aquí tienes varias formas de practicar la tolerancia:

  • No juzgues a nadie sólo a partir de la primera impresión, que generalmente se basa exclusivamente en el aspecto físico. Tómate tu tiempo para aprender más cosas sobre esa persona de lo que se ve en la superficie.
  • Mantén la mente abierta. Tal vez te resulte más fácil pasar tiempo con personas que se parecen a ti, pero te puedes perder muchas experiencias interesantes - conversaciones, comidas, libros, música y otras obras de arte, prácticas deportivas, ceremonias religiosas y mucho más. Entablar amistad con gente diferente pude parecer difícil al principio, pero probablemente descubrirás que tenéis muchas más cosas en común de lo que creías antes de conocerla.
  • Mantente informado sobre lo que está ocurriendo en el mundo y averigua cómo puedes contribuir a mejorar las cosas. Puedes participar como voluntario en los servicios sociales o alguna organización de ayuda no gubernamental, como la organización en defensa de los derechos humanos, donde podrás aprender más cosas sobre cómo puedes combatir los prejuicios. Si te gusta cantar, componer canciones o escribir, intenta utilizar esas habilidades para expresar y compartir tus sentimientos.

Probablemente conoces a mucha gente que tiene algún rasgo que la aleja de la norma. Todas esas personas tienen sentimientos y merecen que se les acepte tal y como son. Todo el mundo tiene algo que aportar, aunque se trate de algo inesperado, como una nueva idea o una forma nueva de ver algo. Cuanto más aprendamos sobre la gente, más probabilidades tendremos de darnos cuenta de que los mitos y estereotipos son injustos o incorrectos.

Cuando aprendemos sobre las diferencias y las respetamos, no sólo experimentamos una parte más amplia del mundo, también nos abrimos a más oportunidades. Los buenos trabajos y oportunidades laborales les salen a aquellas personas que se sienten cómodas trabajando en un mundo cada vez más diverso. La facilidad de viajar por todo el mundo y el desarrollo de las comunicaciones y del comercio a gran escala hace que sea más importante que nunca aprender a respetar y a valorar las diferencias.

Revisado por: Neil Izenberg, MD
Fecha de revisión: junio de 2004