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Lecciones elementales en el cuidado de niños o babysitting


Quizás has cuidado de muchos niños trabajando como babysitter o cuidador(a) de niños y tienes a muchas familias en tu lista de clientes. Quizás acabas de conseguir tu primer empleo como cuidadora de niños ocupándote de tu primo(a). Independientemente de que seas un(a) profesional en el tema o de que acabes de empezar a dedicarte a ello, cuidar de niños es un manera divertida de pasar un tiempo con los niños y a la vez ganar un dinero adicional.

Ser cuidador(a) de niños significa ser consciente de tu responsabilidad. Mientras estés realizando este trabajo, tu estarás a cargo de los niños que cuides. Además de asegurarte que los niños estén contentos, tendrás que asegurarte de que estén seguros y de que sus necesidades básicas estén cubiertas.

Si eres nuevo(a) cuidando niños, familiarízate con esta guía para aprender cómo ser el(la) mejor cuidador(a) de niños a tu alrededor. Si crees que has cuidado de niños lo suficiente y has aprendido todo lo que se necesita saber, de todos modos puedes leer nuestra guía para obtener un repaso sobre los puntos esenciales para cuidar de los niños, simplemente para asegurarte que los conoces.

Regla #1: Prepárate

Hemos tomado esta frase de los Boy Scouts, pero creemos que no les importará: Es una regla para cualquier persona que quiera saber lo que se debe hacer en caso de una emergencia. La mayoría de los trabajos para cuidar a los niños transcurren con facilidad y sin complicaciones - exceptuando las discusiones temporales sobre a quién le pertenece el último pirulí de caramelo de naranja. Pero en las ocasiones donde sí ocurre una emergencia, quieres estar preparado para poder reaccionar de la manera adecuada. Por ello, asegúrate que sabes lo siguiente:

Números de teléfono de emergencia. Estos incluyen:

  • el número local de emergencia (911 en muchas áreas, pero asegúrate que es así)
  • el número del departamento de bomberos que cubre el área donde tú estarás cuidando de los niños (si es diferente del número de emergencia local)
  • el número de la estación de policía que cubre el área donde tú estarás cuidando de los niños (si es diferente del número de emergencia local)
  • el número del centro de control de envenenamientos local

Muchos padres tienen estos números de teléfono en un listado ubicado en el teléfono o sobre las puertas del refrigerador. Si no puedes encontrarlos, pregunta por ellos.

Otros números de teléfono importantes. Pídeles a los padres que también te faciliten los siguientes números:

  • el número del teléfono móvil o del dispositivo de llamada (beeper) (si tienen uno); si no tienen estos aparatos, el número de teléfono del lugar donde podrás localizarlos
  • los números de los vecinos en quienes los padres confían
  • los números de los familiares que viven alrededor del área
  • el número del doctor del niño(a)

Pregúnta a los padres qué número es el más importante en caso de tener que hacer una llamada de emergencia. Si ocurre una emergencia médica grave, lo mejor es comunicarse primero con el 911, pero si se trata de una situación menos seria, como por ejemplo cortaduras o rozaduras leves, los padres pueden que prefieran que los llames a ellos antes de llamar al doctor.  Infórmate sobre sus preferencias.

Información médica. ¿El(la) niño(a) está tomando medicamentos? ¿Alguno de los niños tiene asma? ¿Tienen algún tipo de alergias? Los padres deben facilitarte información sobre la condición médica de los niños para que tu puedas saber qué hacer en caso de emergencia. Por ejemplo, si el(la) niño(a) es alérgico(a) a las picaduras de abeja, querrás saber dónde guardan los padres la dosis de epinephrine (un instrumento en forma de pluma que inyecta una dosis de un medicamento que actúa rápidamente salvando la vida de una persona que sufra de alergias severas). Los padres también deben entrenarte sobre cómo inyectar al(a la) niño(a) - es fácil si sabes cómo hacerlo.

Dónde te encuentras. Parece básico, pero muchas personas olvidan asegurarse que conocen la dirección correcta de la casa donde se encuentran. Puede que sepas que estás en la casa verde ubicada a cuatro casas de la tuya, pero esta información no ayudará al departamento de bomberos en un caso de emergencia. También es fácil olvidar pequeños detalles como el nombre o el número de una calle cuando la persona está en medio de una emergencia - algunas personas incluso olvidan su propia dirección.  Muchos padres colocan su dirección y su número de teléfono junto a los números de emergencia, pero si no los ves ahí, debes preguntar por ellos. No parecerás estúpido(a), ellos apreciarán cuán pendiente estás de todos los detalles.

Procedimientos seguros en caso de incendio.  Cada familia debería tener un plan de escape en caso de emergencia que incluya más de una salida de emergencia de la casa, así como un lugar designado para reunirse fuera de la casa o del edificio, en caso de emergencia. Asegúrate de que tanto tú como los niños conocen estos lugares.

Practicar los planes de salida de emergencia en caso de incendio puede ser una buena actividad para los niños ? tal y como lo hacen en la escuela con los ensayos de incendio - ya que nunca puede hacer daño repasar los planes de salida de emergencia de la vivienda con la familia. Asegúrate que los niños saben cómo esconderse, cómo permanecer agachados en el piso, cómo sentir las arandelas de las puertas para no quemarse si están muy calientes, cómo detenerse, caerse o rodar si el fuego quema sus ropas, y por qué no deben volver a la casa incendiada una vez que hayan podido escapar del fuego. Incluso los niños en edad pre-escolar pueden aprender y entender los procedimientos de seguridad en caso de incendio. Asegúrate de revisar el sitio de Internet de la Asociación Nacional de Protección contra Incendios Sparky the Fire Dog - Fire Protection Association's Sparky the Fire Dog site - (selecciona la tecla titulada Recursos ubicada a la derecha del sitio) para descubrir actividades divertidas para la familia.

Otra actividad que puedes llevar a cabo con los niños es probar las alarmas de fuego. Nunca puedes asegurarte suficientes veces de que funcionan, no importa cuantas veces lo intentes, así que ésta es una buena forma de asegurarte de que están funcionando correctamente y podrás estar tranquilo(a). Finalmente, pregúntale a los padres dónde se encuentran los extinguidotes de incendio.

Técnicas para salvar la vida.  Es una buena idea aprender los pasos básicos de primeros auxilios (los cuales incluyen la maniobra de Heimlich para prevenir ahogamientos) y Resucitacion Cardio Pulmonar RCP antes de comenzar tu carrera como cuidador(a) de niños. Conversa acerca de este tema con tus padres, porque tendrás que asistir a cursos y comprometerte con las horas que harán falta para aprender estos procedimientos que pueden salvar la vida. Vale la pena hacer el sacrificio pues tendrás confianza en tí mismo(a) de que estás debidamente entrenado(a) para ayudar en caso de emergencia. Además, tener estas habilidades te dará ventaja frente a otros(as) cuidadores(as) de niños que no los tienen: Los padres realmente aprecian este tipo de preparación. Pregunta sobre estos cursos en el hospital local de tu área, YMCA o la Cruz Roja (Red Cross); estas organizaciones generalmente ofrecen cursos para cuidadores(as) de niños que incluyen entrenamiento en estas áreas. Algunas escuelas de bachillerato también los ofrecen.

Regla #2: Lo que Puedes Esperar

Cada familia con la que trabajes será diferente. Tener una idea de lo que puedes esperar puede hacer que tu experiencia como cuidador(a) de niños sea segura y más divertida para todos.

Conoce a la familia y al vecindario. Tu seguridad es tan importante como la seguridad de los niños que estarás cuidando. Si es tu primer trabajo como cuidador(a) de niños(as) o si acabas de comenzar a hacerlo, asegúrate de que tu o tus padres conocen y conf?an en la familia de los niños que tu vas a cuidar. Facilita a tus padres la dirección y el número de teléfono de la casa donde estarás cuidando niños. 

Puede resultarte extraño estar en una casa con la que no estés familiarizado(a), por ello, ayúdate a tí mismo(a) a sentirte más seguro(a) cerrando las ventanas y las puertas una vez que los padres se hayan ido. No respondas si algún extraño llama a la puerta y nunca dejes saber a las personas que llaman por teléfono que estás solo(a). Si el teléfono de la casa donde estarás cuidando niños tiene una máquina contestadora, utilízala para saber de dónde vienen las llamadas que no reconoces. 

Conoce a los niños que estarás cuidando. Cuidar de un bebé de dos meses es muy diferente de cuidar de un niño de 10 años. Por ello, es importante que conozcas la edad de los niños que estarás cuidando antes de comprometerte a ello. Si por ejemplo, no te sientes cómodo(a) cuidando a un recién nacido, entonces no aceptes el trabajo. Necesitas sentir que tu tienes el control de la situación y si no estás seguro(a) de ello es mejor que esperes a la próxima oportunidad.

Ten claro el número de niños que estarás cuidando.  Quizás pienses que estarás cuidado a los gemelos de la familia Simon, pero cuando llegas a su casa te das cuenta de que también están sus dos primos de cinco años y un amiguito de siete años.  Puede que no estés listo(a) para cuidar de cinco niños al mismo tiempo, ¡la mayor parte de los adultos no lo están!, por ello, es conveniente que preguntes antes de aceptar el empleo cuántos niños estarán bajo tu cuidado - incluyendo amigos y familiares. Si llegas a la casa donde vas a trabajar y hay demasiados niños, deja saber a los padres lo que piensas. Puede que ellos llamen a un(a) amigo(a) o a otro(a) cuidador(a) de niños para que venga a ayudarte. Y si vuelve a ocurrirte lo mismo con la misma familia, elimínalos de tu lista de clientes. 

Asegúrate de que sabes cómo regresarás a casa.  Debes asegurarte de que alguien te llevará a tu casa una vez que hayas terminado tu trabajo. No esperes a última hora - hazlo antes de salir de tu casa para asegurarte que un padre o uno(a) de tus hermanos(as) podrá irte a buscar cuando hayas terminado. Si los padres de los niños que has cuidado aceptan llevarte de vuelta a casa, será fabuloso, pero no asumas que ellos podrán hacerlo sin que te lo hayan dicho. Si vives cerca de la casa donde estarás ciudando niños y si es de noche cuando los padres regresan a la casa, no regreses caminando a la tuya, píde por favor a uno de ellos que te acompañe.

Comer, bañarse, deberes, y otras actividades divertidas. Necesitas saber exactamente lo que se espera de ti. No es inusual que los padres de los niños que vayas a cuidar quieran que alimentes a sus hijos, los bañes o los ayudes con sus deberes antes de que los prepares para irse a dormir. Es importante que preguntes a los padres si los niños tienen alguna necesidad especial. Por ejemplo, los padres deben informarte sobre cualquier alergia o necesidad nutricional antes de que tu comiences a preparar la cena. 

Regla #3: Concéntrate en los niños todo el tiempo

No importa cuán largo o corto sea el tiempo en el que estarás cuidando de niños. Mientras tu estés a cargo de ellos, tu trabajo será exclusivamente cuidarlos. Naturalmente, esto no significará que no podrás ir al cuarto de baño, pero salvo este tipo de excepciones, debes acompañar a los niños durante todo el tiempo mientras permanezcan despiertos. Puede ser muy tentador dejarlos en una habitación mientras tu ves televisión en otra habitación, pero cuando los niños están solos pueden meterse en problemas muy fácilmente. Estar pendiente de ellos todo el tiempo significará que probablemente no tendrás que recurrir mucho a los números de teléfono de emergencia.

Esta regla es especialmente importante cuando estés bañando a los niños. Nunca dejes a un niño solo en la bañera, aunque sea durante un minuto, los niños pequeños pueden ahogarse incluso en una pulgada de agua. Si alguien llama por teléfono, deja que la máquina contestadora grabe el mensaje o deja que vuelvan a llamar más tarde. Si el niño del que cuidas se avergüenza de estar desnudo, corre la cortina de la bañera para que él pueda sentir mayor privacidad. También puedes traer un libro o una revista al cuarto de baño y hacer que "lees" cubriéndote la cara con el libro o la revista, mientras el niño se baña.

Una vez que los niños estén en la cama, podrás hacer lo que quieras- dentro de lo que los padres te hayan permitido. La mayoría de los padres permiten que veas television, películas o que hables por teléfono. Si hablas por teléfono, asegúrate de que las llamadas sean locales y de corta duración, en caso de que los padres quieran comunicarse contigo para saber cómo estan los niños.

A algunos padres les parece bien que un(a) amigo(a) te visite después de que hayas acostado a los niños, pero deberías de todas formas preguntar a los padres si permiten que alguien te viste, para evitar problemas. Si no pides permiso y los padres regresan antes de tiempo y te encuentran en su casa con uno(a) de tus amigos(as), puede que no quieran que vuelvas a cuidar de sus niños. Algunos padres pueden pensar que estás muy distraído(a) con tu amigo(a) para concentrarte en cuidar de los niños, a otros puede molestarles el tener a una persona que no conocen en su casa. Así como tu quieres saber a qué atenerte en tu empleo, a ellos les ocurre lo mismo con la persona a la que han dado trabajo. 

Incluso cuando un niño esté acostado, es importante que sepas que puede necesitarte. Es una buena idea que vigiles aproximadamente cada hora cómo están los niños mientras duermen. No te distraigas en otras actividades al punto de no reconocer cuando el niño te llama o cuando ocurre un ruido extraño. Las pesadillas, la necesidad de un poco de agua - cualquier cosa que despierte a un niño y lo levante de su cama? es algo de lo que necesitas estar atento(a) y ocuparte.

Después de una noche de haber cuidado de niños con éxito, tendrás un monedero más nutrido y una excelente referencia. Además, tendrás la satisfacción de haber hecho un buen trabajo - ¡Y habrás aprendido detalles importantes sobre cómo cuidar a los niños!

Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: junio de 2007