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Tratamiento de la diabetes tipo 2


Después de que a un niño o adolescente le diagnostiquen una diabetes tipo 2, el siguiente paso consistirá en elaborar un plan de control de la diabetes para ayudarlo a mantenerse sano y activo.

Los planes de tratamiento de la diabetes tipo 2 se basan en las necesidades específicas de cada niño y en las recomendaciones de su equipo de atención de la diabetes.

El tratamiento de la diabetes tipo 2: aspectos fundamentales

La concentración de glucosa en sangre es la cantidad de glucosa que contiene la sangre. La glucosa es la principal fuente de energía de las células del cuerpo y llega a ellas a través del torrente sanguíneo. Hay una hormona, llamada insulina, que permite que la glucosa entre en las células. En la diabetes tipo 2, el cuerpo no responde con normalidad a la insulina; por lo tanto, a la glucosa le resulta más difícil entrar en ellas. Esto hace que aumente la concentración de glucosa en sangre.

Las metas del tratamiento en los niños con diabetes consisten en controlar esta afección de tal forma que los ayude a tener un crecimiento y un desarrollo físico y emocional normales, y prevenga posibles problemas de salud a corto y largo plazo. Para lograrlo, los padres y los niños deben tratar de mantener las concentraciones de azúcar en sangre lo más cerca posible de lo normal.

Es importante tratar otras afecciones relacionadas con la diabetes tipo 2, como la obesidad, la hipertensión arterial y la concentración de lípidos en sangre (colesterol).

Por lo general, los niños con diabetes tipo 2 necesitan:

  • tener una alimentación equilibrada y saludable, así como seguir un plan de alimentación
  • hacer ejercicio físico con regularidad
  • tomar medicamentos siguiendo las indicaciones del médico
  • controlar la concentración de azúcar en sangre con regularidad

Una de las claves del tratamiento de la diabetes tipo 2 consiste en ayudar a los niños a adoptar unos hábitos más saludables. Puesto que la mayoría de los niños tienen sobrepeso cuando les diagnostican esta enfermedad, es importante favorecer una alimentación sana y animarlos a hacer ejercicio físico para evitar que ganen más peso o facilitar que lo pierdan mientras nos aseguramos de que crecen y se desarrollan adecuadamente.

Comer de forma saludable y seguir un plan de alimentación

El aumento de peso ocurre cuando una persona ingiere más calorías de las que gasta a través de la actividad física. El cuerpo almacena ese exceso de calorías en forma de grasa. Con el tiempo, este aumento de peso puede llevar a la obesidad y a enfermedades relacionadas con la obesidad, como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas.

Los niños con una diabetes tipo 2 que están tratando de perder peso siguen necesitando energía para desarrollarse con normalidad. Para obtener esta energía, necesitarán ingerir una cantidad suficiente de calorías que le permita crecer sin acumular demasiada grasa. La mejor forma de conseguirlo consiste en ingerir alimentos nutritivos y hacer ejercicio con regularidad.

A muchos padres les preocupa cómo alimentar a un hijo afectado por una diabetes tipo 2. La clave está en seguir una dieta saludable y equilibrada. A los niños con diabetes les interesa seguir el mismo tipo de dieta que aquellos que no padecen esta enfermedad: una dieta que incluya una amplia variedad de alimentos nutritivos que ayudan al cuerpo a crecer y a funcionar adecuadamente.

Los tres tipos principales de nutrientes que contienen los alimentos son: los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas, que proporcionan energía en forma de calorías. Los alimentos que contienen hidratos de carbono son los que más hacen aumentar la concentración de azúcar en sangre. Los alimentos que contienen mayoritariamente proteínas y/o grasas no afectan tanto la concentración de azúcar en sangre.

Nuestro cuerpo necesita muchos nutrientes, en distintas cantidades, para funcionar adecuadamente. Por lo tanto, cuando usted y el equipo de atención de la diabetes de su hijo creen un plan de alimentación para la diabetes a fin de ayudar a mantener la concentración de azúcar en sangre de su hijo dentro de unos márgenes saludables, este plan incluirá una amplia variedad de nutrientes.

Los planes de alimentación suelen incluir el desayuno, el almuerzo y la cena, aparte de los pequeños y programados tentempiés entre comidas. El plan no limitará a su hijo a alimentos específicos, pero lo guiará a la hora de elegir dentro de cada grupo básico de alimentos para conseguir un equilibrio saludable.

Los planes de alimentación se basan en la edad del niño, su nivel de actividad física, sus horarios, los alimentos que le gustan y los que le disgustan, y deben ser lo bastante flexibles como para acomodar situaciones especiales, como las fiestas y las vacaciones. El plan de alimentación debe facilitar la meta de mantener el azúcar en sangre dentro de unos márgenes saludables.

El plan de alimentación también puede recomendar limitar el consumo de grasas y de calorías "vacías" (alimentos con muchas calorías pero muy pocos nutrientes). De todos modos, todo el mundo debe limitar el consumo de estos alimentos; su consumo excesivo lleva al aumento de peso y a problemas de salud a largo plazo, como las enfermedades cardíacas, un tipo de enfermedades que las personas con diabetes corren un mayor riesgo de padecer.

Controlar las raciones

El control de las raciones, incluso las de alimentos saludables, es importante para los niños con una diabetes tipo 2. Cuando su hijo siga su plan de alimentación, tenga cuidado con los alimentos que se venden especialmente para gente con diabetes. Los alimentos sin azúcares y sin grasas no siempre son alimentos sin calorías o, ni siquiera, bajos en calorías.

Un dietista o nutricionista autorizado puede ayudarle a elegir y cocinar alimentos más saludables, leer las etiquetas alimentarias y a saber cuánta cantidad debería comer su hijo cada día. El dietista o nutricionista también puede adaptar el plan de alimentación de su hijo en función de cómo esté cumpliendo su hijo con sus metas de control del peso corporal. Si el equipo de atención de la diabetes de su hijo no dispone de dietista o nutricionista, pida al médico de su hijo que le recomiende uno.

Hacer ejercicio físico con regularidad

El ejercicio físico regular es una parte importante del tratamiento de la diabetes.

El ejercicio físico ayuda al cuerpo a mejorar su respuesta a la insulina, lo que ayuda a controlar la concentración de azúcar en sangre. También ayuda al cuerpo a quemar más calorías, lo que puede reducir el exceso de grasa corporal. Y es más saludable para niños que están creciendo y que tienen sobrepeso quemar más calorías a través del ejercicio físico que a través de una importante restricción de la cantidad de alimentos que pueden ingerir.

El ejercicio físico puede ayudar a los niños con diabetes a:

  • mantener el colesterol en la sangre y la tensión arterial bajo control
  • conseguir un corazón, unos pulmones y unos vasos sanguíneos en buen estado, y mantenerlos así
  • hacer cosas que pueden hacer los niños que no tienen diabetes

Los niños no tienen que ser atletas para beneficiarse de la actividad física. Actividades como pasear al perro, ayudar en las tareas domésticas y jugar en el exterior con los amigos son perfectas; cualquier cosa que los haga tener el cuerpo en movimiento de forma regular puede ayudar mucho a controlar la diabetes.

Evitar posibles problemas durante el ejercicio físico

Para evitar problemas durante el ejercicio físico, los niños con una diabetes tipo 2 pueden necesitar:

  • tomar un tentempié adicional antes de la actividad
  • llevar consigo tentempiés, agua y suministros de insulina cuando hagan ejercicio
  • medir su concentración de azúcar en sangre antes, durante y después de hacer ejercicio
  • asegurarse de que sus entrenadores sepan que tienen diabetes y que saben qué hacer si ocurriera algún problema

Asegúrese de que su hijo lleve una pulsera de identificación médica (siempre debería llevarla puesta, pero es aún más importante que la lleve puesta mientras hace ejercicio físico, deporte, gimnasia o actividades de mantenimiento).

El equipo de atención de la diabetes le dará recomendaciones para ayudar a su hijo a prepararse para hacer ejercicio físico o para unirse a un equipo deportivo. También les dará indicaciones para ayudarlos, a usted y a su hijo, a responder ante cualquier problema relacionado con la diabetes que podría surgir durante el ejercicio, como una hipoglucemia (baja concentración de azúcar en sangre) o una hiperglucemia (alta concentración de azúcar en sangre).

Tomar los medicamentos según las indicaciones del médico

A veces, la dieta y el ejercicio físico bastan para controlar las concentraciones de azúcar en sangre en niños que padecen una diabetes tipo 2. Pero habrá algunos niños que necesitarán tomar pastillas para ayudar a la insulina a funcionar mejor. Estas pastillas no son un tipo de insulina.

A veces, las pastillas para la diabetes, incluso cuando se combinan con la dieta y el ejercicio físico, no bastan para mantener la concentración de azúcar en sangre bajo control, de modo que el niño se debe inyectar también insulina. Los ácidos y los jugos digestivos del estómago y de los intestinos descompondrían y destruirían la insulina si se tragara; por eso, esta hormona no se puede tomar en forma de pastilla. La única forma de introducir la insulina en el cuerpo es mediante una inyección o una bomba de insulina.

No hay una forma universal de administrar insulina que sea válida para todos los casos. Los tipos de insulina utilizados y la cantidad de inyecciones diarias que necesita cada niño dependerán de su plan de control de la diabetes. Por lo general, se necesitan dos tipos diferentes de insulina para controlar las necesidades de azúcar en sangre tanto después de comer como entre comidas.

Seguir un horario de comidas regular puede hacerlo más fácil. Seguir un horario regular para comer puede funcionar bien con los niños pequeños, pero seguir una rutina puede ser todo un reto para los niños mayores, cuyos horarios escolares, de actividades sociales y de sueño suelen variar. El equipo de atención de la diabetes lo puede ayudar a resolver los problemas relacionados con cómo organizar las comidas y las inyecciones de insulina.

Recuerde que llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio físico con regularidad y tener un peso saludable pueden mejorar la concentración de azúcar en sangre de forma considerable. Algunos niños que siguen el plan de tratamiento para la diabetes tipo 2 hasta pueden dejar de inyectarse insulina.

Controlar la concentración de azúcar en sangre

El tratamiento de la diabetes tipo 2 también implica medir la concentración de azúcar en sangre con regularidad y responder a sus resultados. Controlar la concentración de azúcar en sangre ayuda a los niños con diabetes a encontrarse mejor, a crecer y desarrollarse con normalidad y a reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes en el futuro.

El plan de tratamiento de la diabetes indica cuántas veces al día se debe medir la concentración de azúcar en sangre, siendo esta la única forma de conocer la eficacia del plan de tratamiento diario de su hijo.

El equipo de atención de la diabetes también le explicará cuáles son las concentraciones de azúcar en sangre que su hijo debería tener. Por lo general, los niños con una diabetes tipo 2 deben medir su concentración de azúcar en sangre con un medidor de glucosa en sangre o glucómetro por lo menos dos veces al día, pero es posible que un niño tenga que hacer más mediciones si se medica con insulina, acaba de recibir el diagnóstico, o tiene dificultades para controlar la concentración de azúcar en sangre.

Es posible que el equipo de atención de la diabetes le recomiende a su hijo el uso de un monitor continuo de glucosa (MCG). Un MCG es un aparato portátil que mide la concentración de glucosa en sangre cada pocos minutos a lo largo de todo el día. Se mide mediante un sensor parecido a un hilo que se introduce debajo de la piel de una forma segura para que no se mueva de su sitio. Los sensores se pueden utilizar a lo largo de una semana antes de que deban ser sustituidos por otros nuevos. La mayor frecuencia de las lecturas del MCG los puede ayudar, a usted y al equipo de atención de la diabetes, a mejorar en la detección de posibles problemas y a adaptar el plan de control de la diabetes de su hijo para mejorar el control del azúcar en sangre.

Un medidor de glucosa en sangre o un MCG mide la concentración de azúcar en sangre en el momento en que se hace la prueba. Hay otra prueba relacionada con la medición del azúcar en sangre, la prueba de la hemoglobina glicosilada (hemoglobina A1c o HbA1c), que muestra el promedio de las concentraciones de azúcar en sangre que se han tenido durante los últimos meses.

A modo de conclusión

En algunas ocasiones, tratar y controlar la diabetes puede parecer una tarea ardua y agobiante. Pero el equipo de atención de la diabetes que lleva a su hijo está ahí para ayudarlo.

El plan de control de la diabetes de su hijo debe estar por escrito, ser fácil de entender y detallado, para que usted lo pueda utilizar con rapidez. Así mismo, usted debería disponer de los nombres y de los números de teléfono de los miembros del equipo de atención de la diabetes de su hijo en caso de emergencia o de que tuviera alguna duda relacionada con la diabetes de su hijo.

Es posible que haya oído hablar de tratamientos alternativos o complementarios de la diabetes, como las plantas medicinales y los suplementos de vitaminas o minerales. Aunque prosiguen las investigaciones para determinar sus posibles efectos beneficiosos, los estudios aún no han podido probar la eficacia de ninguno de estos tratamientos. Hasta podrían ser peligrosos para los niños y los adolescentes con una diabetes tipo 2, sobre todo si se usan como sustitutos de los tratamientos médicos recomendados. Hable con el equipo de atención de la diabetes de su hijo si tiene alguna pregunta al respecto.

Día tras día, investigadores de todo el mundo están trabajando para encontrar una cura para la diabetes, y ha habido avances que hacen que su tratamiento sea más fácil y resulte más eficaz. Es posible que, en breve, la insulina pueda estar disponible en forma de parche y de espray, y los científicos continúan investigando para mejorar los resultados de los trasplantes de páncreas o de células de los islotes pancreáticos. También se están probando versiones de "páncreas artificial", un dispositivo que detecta continuamente la concentración de azúcar en sangre y que fabrica insulina directamente a partir de esos datos.

El equipo de atención de la diabetes de su hijo está siempre al día sobre las últimas investigaciones e introducirá los nuevos productos que se vayan desarrollando cuando estén disponibles.

Revisado por: Shara R. Bialo, MD
Fecha de revisión: agosto de 2018