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Medicamentos para el asma


Los medicamentos para el asma ayudan a los niños a respirar con más facilidad. Estos medicamentos impiden que las vías respiratorias se inflamen, se irriten y se estrechen.

Cuando los niños toman sus medicamentos según las indicaciones y evitan los desencadenantes del asma, su asma está bien controlada. Y, cuando su asma está bajo control, los niños pueden hacer cuanto quieran hacer.

Los dos tipos principales de medicamentos para el asma son los medicamentos de alivio rápido y los medicamentos de control a largo plazo.

¿Cómo funcionan los medicamentos de alivio rápido?

Los medicamentos de alivio rápido (también llamados medicamentos de rescate o de efecto inmediato) hacen exactamente lo que indica su nombre. Surten efecto inmediatamente, aliviando los síntomas de las crisis asmáticas cuando ocurren. Estos medicamentos abren las vías respiratorias para aliviar síntomas como el resuello, la tos, la respiración entrecortada y la falta de aire.

Los medicamentos de alivio rápido más recetados (como el Albuterol) son broncodilatadores de efecto inmediato, y se suelen administrar en forma de inhaladores o de nebulizadores. Si un broncodilatador no logra resolver una crisis asmática grave, se pueden administrar otros medicamentos, por boca o mediante inyección, para resolver la crisis.

Si a su hijo le han recetado medicamentos de rescate, es importante que los tenga siempre a mano. Esto significa tenerlos a mano en casa, en el centro comercial, en la práctica deportiva e, incluso, durante las vacaciones. Hable con el médico de su hijo sobre con qué frecuencia su hijo necesita usar este tipo de medicamentos. Si los usa demasiado a menudo, el médico también le recetará el uso diario de medicamentos de control a largo plazo para ayudar a prevenir las crisis asmáticas.

¿Cómo funcionan los medicamentos de control a largo plazo?

Los medicamentos de control a largo plazo (también conocidos como medicamentos preventivos o medicamentos de mantenimiento) funcionan a lo largo de un período de tiempo para reducir la inflamación de las vías respiratorias, limitar las mucosidades y ayudar a prevenir los síntomas asmáticos. Estos medicamentos se pueden tomar inhalados o tragados, en forma de líquido o de pastilla. Se deben tomar siguiendo las indicaciones, incluso aunque su hijo parezca encontrarse bien.

Hay varios tipos de medicamentos de control a largo plazo, pero los corticoesteroides inhalados son los que se usan más a menudo. Se suelen administrar mediante un inhalador o un nebulizador. A pesar del su nombre, los corticosteroides no son los mismos que los esteroides que potencian de rendimiento físico que usan algunos atletas. Se trata de una forma segura y de eficacia probada de tratar el asma.

También se pueden recetar broncodilatadores de efecto prolongado. Estos medicamentos relajan los músculos de las vías respiratorias hasta durante 12 horas seguidas.

Aunque su hijo tome su medicamento de control a largo plazo cada día, seguirán siendo necesarios los medicamentos de rescate para controlar las crisis asmáticas cuando ocurran.

¿Qué más debería saber?

El médico de su hijo decidirá qué tipo de medicamentos necesita su hijo, basándose en sus síntomas asmáticos y en la frecuencia con que ocurren. Asegúrese de informar al médico sobre cualquiera preocupación o cambio en los síntomas de su hijo, para ayudar al médico a encontrar el mejor tratamiento y también a actualizarlo cuando sea necesario.

En muchos niños con asma, tanto el tipo de medicamento como la dosis necesaria irán cambiando a lo largo del tiempo a medida que vayan creciendo.

Fecha de revisión: agosto de 2018