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Migrañas


¿Qué son las migrañas?

Las migrañas son un tipo de dolor de cabeza recurrente (que vuelve una y otra vez). El dolor suele ser palpitante y afecta a uno o ambos lados de la cabeza.

Las migrañas también causan otros síntomas. Las personas con migrañas suelen presentar al mismo tiempo mareos y/o malestar estomacal. Pueden ser sensibles a la luz, los ruidos y/o los olores.

Las migrañas pueden incapacitar a quienes las padecen; los niños y los adolescentes con migrañas suelen tener que faltar a su centro de estudios, al trabajo y perderse actividades deportivas o de otro tipo hasta que se encuentren mejor.

¿Quién puede desarrollar migrañas?

Hasta el 10% de los adolescentes y adultos jóvenes de EE.UU. tiene migrañas. Y, a partir de los 12 años de edad, es decir, durante la pubertad y después de la pubertad, las migrañas afectan a las chicas el doble de veces que a los chicos.

Los expertos creen que la tendencia a tener migrañas se da por familias. Los niños con un padre o una madre que tiene migrañas, son más proclives a padecer este tipo de dolor de cabeza que los niños sin antecedentes familiares de migrañas.

Causas de las migrañas

Se desconoce la causa exacta de las migrañas. Los científicos creen que las migrañas ocurren porque algunas neuronas (las células nerviosas del cerebro) dejan de funcionar adecuadamente y pasan a enviar señales erróneas. Esto puede afectar al sistema nervioso que regula el dolor.

Independientemente de cuál sea la causa, los expertos coinciden en que hay distintos factores que pueden desencadenar episodios o ataques de migraña en las personas que las padecen.

Entre los desencadenantes más frecuentes, se incluyen los siguientes:

  • el estrés
  • cambios en las concentraciones hormonales, como los debidos a los períodos menstruales o al uso de píldoras anticonceptivas
  • saltarse comidas
  • la deshidratación
  • exceso de cafeína o abstinencia de cafeína (por haber reducido el consumo habitual de cafeína)
  • algunos alimentos (alcohol, queso, cítricos, pizza, chocolate, helado, etc.)
  • cambios súbitos en los patrones de sueño
  • fumar
  • cambios en el tiempo atmosférico

¿Qué ocurre durante una migraña?

Cada migraña empieza de una forma diferente. A veces, los niños y los adolescentes reciben avisos de que se les está avecinando un episodio de migraña. Unas pocas horas o incluso varios días antes de que les venga el dolor de cabeza, se pueden notar "raros" o "no completamente bien". Pueden tener antojos de distintos tipos de alimentos, o ponerse tristes, estar irritables, cansados o, incluso, llenos de energía. Esto recibe el nombre de "premonición".

Algunos niños tienen auras. Se trata de síntomas neurológicos que empiezan justo antes del dolor de cabeza y que se pueden alargar hasta una hora. Las auras son diferentes en cada persona, pero suelen afectar a la vista. Por ejemplo, una persona puede:

  • tener visión borrosa
  • ver puntos, bolas de colores, líneas irregulares, destellos o luces brillantes o centelleantes
  • oler un olor en concreto.
  • notar un hormigueo o cosquilleo en una parte de la cara

Una vez empieza el dolor de cabeza, la luz, los olores o los sonidos pueden molestar a los niños con migraña o empeorarles la migraña. A veces, si tratan de proseguir con su rutina habitual, pueden tener náuseas y vómitos. A menudo, el dolor suele empezar solo en un lado de la cabeza, pero puede acabar afectando a ambos lados. Intentar hacer actividades físicas puede empeorar el dolor.

La mayoría de las migrañas duran entre 30 minutos y varias horas; hay algunas que hasta pueden durar un par de días.

¿Cómo se diagnostican las migrañas?

El médico les hará muchas preguntas para saber qué puede estar causando los síntomas, y explorará a su hijo, prestando una atención especial a los aspectos neurológicos. Es posible que el médico pida a su hijo que lleve un diario donde registre los episodios de dolor de cabeza a fin de utilizarlo para averiguar qué es lo que los desencadena. La información registrada ayudará al médico a diseñar el mejor plan de tratamiento posible.

A veces, los médicos piden análisis de sangre o pruebas de diagnóstico por la imagen, como una tomografía axial computada (TAC) o una resonancia magnética (RM) del cerebro, para descartar posibles problemas médicos que podrían estar provocando las migrañas.

¿Cómo se tratan las migrañas?

Las migrañas y sus desencadenantes pueden variar mucho. Su tratamiento dependerá de lo graves que sean las migrañas, la frecuencia con que ocurran y los síntomas que tenga el niño cuando las presente. Suele ayudar el hecho de acostarse en una habitación fresca, oscura y silenciosa. El médico puede recetar medicamentos contra el dolor o medicamentos que ayudan a tratar las náuseas y los vómitos.

Algunos niños y algunos adolescentes necesitan medicamentos preventivos que se toman todos los días para reducir la cantidad y la gravedad de las migrañas.

Algunos médicos enseñan a sus pacientes con migrañas una técnica llamada de biorretroalimentación o biofeedback. Esta técnica ayuda a la persona a aprender a relajarse y a usar el cerebro a fin de controlar ciertas funciones corporales (como la frecuencia cardíaca y el estrés muscular), que pueden provocar tensión y dolor. Si una migraña empieza despacio, algunos pacientes pueden utilizar la biorretroalimentación para mantener la calma y detener el ataque.

Añadir al tratamiento métodos alternativos, como la acupuntura y el uso de plantas medicinales, ayuda a algunas personas con migraña. Pero pregunte al médico de su hijo sobre cualquier método alternativo antes de probarlo. Esto es especialmente importante con las plantas medicinales, porque pueden interferir en el funcionamiento de los métodos de la medicina tradicional.

¿Es posible prevenir las migrañas?

No todas las migrañas se pueden prevenir. Pero puede ayudar el hecho de aprender cuáles son sus desencadenantes e intentar evitarlos. Trate que su hijo haga periodos de descanso en el curso de aquellas actividades que le puedan desencadenar migrañas, como usar la computadora durante mucho tiempo seguido. Si sabe que hay algunos alimentos que les desencadenan migrañas, ayude a su hijo a evitarlos. Algunas personas descubren que el hecho de dejar de consumir cafeína o de beber mucha agua los ayuda a prevenir las migrañas.

Elabore un plan sobre todo lo que tenga que hacer su hijo, particularmente en los momentos más estresantes, para que no se sienta agobiado cuando se le acumule el trabajo. Hacer ejercicio con regularidad también permite reducir el estrés y ayudar a su hijo a encontrarse mejor.

Cuanto más sepan, usted y su hijo, sobre las migrañas, más preparados estarán para combatirlas.

Fecha de revisión: diciembre de 2018