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Intoxicación por plomo


¿Qué es la intoxicación por plomo?

Las intoxicaciones por plomo ocurren cuando un exceso de plomo entra en el cuerpo a través de la piel, la respiración o el consumo de líquidos o de sólidos. Cuando entra plomo en el cuerpo, este puede viajar por su interior y dañar los órganos adonde llegue.

¿Quién puede desarrollar una intoxicación por plomo?

El plomo es tóxico para cualquier persona, pero los bebés que aún no han nacido y los niños pequeños (de 6 meses a 3 años de edad) son los que más se exponen a tener problemas de salud provocados debidos a una intoxicación por plomo. Los bebés y los niños pequeños absorben el plomo más fácilmente que los niños mayores y que los adultos, y el plomo también es más perjudicial para ellos.

Entre los niños de alto riesgo de contraer una intoxicación por plomo, se incluyen aquellos que:

  • emigraron a EE.UU. o fueron adoptados en este país y procedían de países donde no estaba regulado el uso de plomo
  • tienen pica (deseo de comer tierra, arcilla, yeso o astillas de pintura)

¿Por qué el plomo es nocivo?

El plomo puede interferir en la fabricación de células sanguíneas y en la absorción del calcio, un mineral necesario para tener unos dientes y unos huesos fuertes, para los movimientos musculares y para el buen funcionamiento del sistema nervioso y de los vasos sanguíneos.

Una concentración excesiva de plomo en sangre puede causar daños cerebrales y renales.

¿Cómo se intoxican con plomo los niños?

La forma más habitual en que se intoxican con plomo los niños es debido a la pintura elaborada con plomo. Este tipo de pintura se utilizó en muchas casas de EE. UU. hasta finales de los años setenta del siglo XX, momento en que el gobierno federal prohibió la fabricación de pintura que contuviera plomo.

Los niños también pueden entrar en contacto con el plomo a través de:

  • La tierra contaminada que se encuentra cerca de las calles de mucho tráfico y la que hay alrededor de casas pintadas con pintura que contenía plomo
  • El agua que fluye por tuberías y grifos de plomo viejos
  • Los alimentos que se guardan en recipientes vidriados de plomo, pintados con plomo o importados de países donde se utiliza el plomo para sellar productos enlatados
  • Algunos juguetes, piezas de joyería y artículos deportivos (como los que contienen vidrio o cristal de colores, tinta, pintura y/o yeso)
  • Algunas curas o remedios caseros, como la greta y el azarcón o minio (plomo rojo), que se utilizan para tratar el empacho.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de una intoxicación por plomo?

Algunos niños con intoxicación por plomo no presentan ningún signo en absoluto. Otros pueden presentar síntomas como los siguientes:

  • dolores de cabeza
  • problemas de comportamiento y dificultades de concentración
  • pérdida del apetito
  • pérdida de peso
  • náuseas y vómitos
  • estreñimiento
  • sabor metálico en la boca
  • sentirse muy cansado o fatigado
  • debilidad en los huesos y/o las articulaciones
  • palidez

¿Cómo se diagnostican las intoxicaciones por plomo?

Un simple análisis de sangre permite diagnosticar una intoxicación por plomo. Los médicos extraen la sangre pinchando un dedo o extrayendo sangre de una vena con una aguja. Los análisis de sangre para saber si el cuerpo de un niño tiene una intoxicación por plomo se deben hacer cuando el niño tiene entre 1 y 2 años de edad.

¿Cómo se tratan las intoxicaciones por plomo?

El tratamiento de una intoxicación por plomo varía en función de la cantidad de plomo que contenga la sangre. La parte más importante del tratamiento consiste en prevenir una mayor exposición al plomo. Si un niño presenta una cantidad reducida de plomo en sangre, su tratamiento será sencillo. Conforme el organismo vaya eliminando el plomo de forma natural, la concentración de este mineral en sangre irá disminuyendo progresivamente.

Los casos graves asociados a una concentración muy alta de plomo en sangre deben ingresar en un hospital, donde se tratarán con un medicamento llamado agente quelante. El agente quelante se adhiere químicamente al plomo y lo debilita para que el cuerpo lo pueda eliminar de forma natural.

El calcio, el hierro y la vitamina C son partes importantes en una dieta saludable, y también ayudan a reducir la absorción de plomo por parte del cuerpo. Es posible que el pediatra recomiende a su hijo que tome suplementos de estas sustancias si no ingiere suficiente cantidad en su dieta.

¿Cómo puedo proteger a mi familia?

Para ayudar a proteger a sus hijos de la intoxicación por plomo:

  • Asegúrese de que su casa no está contaminada por este metal. Pida al departamento de salud de su localidad que evalúe la cantidad de plomo presente en su domicilio.
  • Pida al médico que analice la concentración de plomo en sangre de sus hijos. Si uno de sus hijos tiene una alta concentración de plomo en sangre, todos sus hermanos se deberían hacer el análisis.
  • Esté pendiente del estado de las tuberías antiguas, que podrían estar recubiertas de plomo. Si usted tiene una instalación de agua antigua (casas construidas antes de 1970), donde se utilizaban tuberías de cobre y soldaduras de plomo, lo mejor sería avaluar la concentración de plomo en el agua corriente de su domicilio. Puede llamar al departamento de salud o al departamento de aguas de su localidad para que le indiquen un laboratorio que evalúe el contenido en plomo del agua corriente de su casa.
  • Si llevan varias horas sin utilizar el grifo del agua fría, dejen correr el agua durante unos 30 segundos antes de beberla. Y, puesto que el agua caliente absorbe más plomo que la fría, no utilice agua caliente del grifo para cocinar.
  • Lave las manos y los juguetes de sus hijos a menudo, y mantenga limpias las superficies donde se suele depositar el polvo pasando un paño húmedo.
  • Asegúrese de que el hierro y el calcio forman parte de la dieta familiar. Si un niño se expone al plomo, una buena alimentación puede reducir la cantidad de plomo que absorba su cuerpo. Comer a menudo también ayuda, porque el organismo absorbe mejor el plomo cuando está en ayunas.
  • Sepa dónde juegan sus hijos. Manténgalos alejados de las calles que tengan mucho tráfico y de debajo de los puentes.
Revisado por: Kate M. Cronan, MD
Fecha de revisión: marzo de 2019