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Complicaciones de la diabetes a largo plazo


Ayudar a los niños con diabetes a controlar el nivel de azúcar en sangre es un elemento fundamental para prevenir los problemas de la diabetes a largo plazo. He aquí el porqué.

¿Qué complicaciones a largo plazo puede provocar la diabetes?

Las complicaciones a largo plazo relacionadas con la diabetes suelen estar ligadas a la existencia de niveles de azúcar en sangre elevados durante un largo período de tiempo. Pero el control del azúcar en sangre no es lo único que determina los riesgos de una persona de tener complicaciones. Algunas cosas, como la genética, también pueden desempeñar un papel.

Muchas de las complicaciones de la diabetes no aparecen hasta después de muchos años de tener la enfermedad. Suelen desarrollarse de manera lenta y silenciosa con el paso del tiempo. Por lo tanto, aunque los niños no presenten síntomas, es posible que con el tiempo tengan problemas.

Controlar la diabetes con una buena nutrición, ejercicio físico y medicamentos puede ayudar a proteger a los niños de estos problemas.

¿Dónde puede provocar complicaciones la diabetes?

Los principales órganos y sistemas del cuerpo en los que la diabetes causa complicaciones son los siguientes:

  • ojos
  • riñones
  • nervios
  • corazón y vasos sanguíneos
  • encías

¿Qué problemas oculares puede provocar la diabetes?

Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de tener problemas oculares, como los siguientes:

  • Cataratas: Una catarata es el engrosamiento y la opacidad del cristalino. El cristalino es la parte del ojo que nos ayuda a enfocar cuando miramos. Las personas con diabetes tienen más probabilidades de desarrollar cataratas. Las cataratas pueden nublar la vista o impedir la visión nocturna. Las cataratas que afectan la vista se pueden eliminar quirúrgicamente.
  • Retinopatía: La retinopatía por diabetes genera cambios en la retina, la capa sensible a la luz, ubicada en la parte posterior del ojo. Estos cambios se deben al daño o al crecimiento inusual de los pequeños vasos sanguíneos presentes en la retina y se cree que están relacionados con los niveles elevados de azúcar en sangre con el transcurso del tiempo. Al principio, las personas con retinopatía tal vez no tengan problemas en la vista, pero si la afección se agrava, puede causar la ceguera.

    Es más probable que la retinopatía se transforme en un problema en las personas con diabetes que además tienen presión arterial elevada o consumen tabaco. Los niños con diabetes suelen hacerse controles anuales con un especialista en ojos (oftalmólogo u optometrista) al llegar a la pubertad. Si se detecta de forma temprana, es posible hacer más lentos y, en algunos casos, revertir los daños provocados por la retinopatía mejorando el control del azúcar en sangre. La retinopatía más avanzada tal vez requiera un tratamiento con láser para ayudar a prevenir la pérdida de la visión.
  • Glaucoma: Las personas diabéticas también tienen riesgo de desarrollar glaucoma. En esta enfermedad, se acumula presión dentro del ojo, lo cual puede reducir el flujo de sangre hacia la retina y el nervio óptico, y provocarles daños. Al principio, la persona tal vez no tenga síntomas, pero si no recibe tratamiento, el glaucoma puede provocar pérdida de la visión. El riesgo se incrementa a medida que la persona envejece y ha pasado más tiempo con diabetes. El tratamiento para el glaucoma incluye medicamentos para reducir la presión dentro del ojo y, a veces, una cirugía.

Para ayudar a prevenir estos problemas: Mantenga la presión sanguínea y los niveles de azúcar en sangre bajo control y acuda a todas las citas para exámenes de la vista.

¿Qué problemas renales puede provocar la diabetes?

El nivel elevado de azúcar en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones y provocar enfermedad renal (o nefropatía diabética). Esto significa que los riñones, encargados de filtrar los desechos del cuerpo, dejan de trabajar correctamente. Cuando esto ocurre, los desechos se acumulan en la sangre y pueden afectar a otros órganos.

Al igual que en el caso de la neuropatía y la retinopatía diabética, la enfermedad renal:

  • es más probable en personas con un control inadecuado del nivel de azúcar a largo plazo
  • no suele aparecer antes de la pubertad
  • se agrava con la presión arterial y el consumo de tabaco

La enfermedad renal no presenta síntomas en las etapas iniciales, pero si provoca una insuficiencia renal, puede convertirse en una amenaza grave para la salud.

Control de los problemas renales

Una vez al año, los médicos suelen hacer análisis para detectar enfermedades renales en niños diabéticos que han alcanzado la pubertad y han tenido diabetes durante varios años.

Los análisis miden el nivel de la proteína albúmina en la orina (pis). Si hay una filtración mayor de albúmina de los riñones hacia la orina es el primer síntoma de una enfermedad. Los controles son importantes, porque si se detecta y trata a tiempo, es posible revertir los daños. Si los niveles de albúmina son demasiado elevados o aparecen otros síntomas de enfermedad renal, es posible que los médicos hagan una biopsia de riñón para confirmar el diagnóstico de nefropatía diabética.

Tratamiento de los problemas renales

El tratamiento de los problemas renales puede incluir lo siguiente:

  • limitar la cantidad de proteínas en la dieta para ayudar a prevenir mayores daños en los riñones
  • tomar medicamentos para reducir el daño de los vasos sanguíneos de los riñones

Es muy importante controlar la presión arterial porque puede agravar la enfermedad renal y puede ser un síntoma de que la enfermedad está avanzando.

Si la enfermedad renal empeora puede provocar insuficiencia renal terminal. En esta etapa, es necesario recurrir a la diálisis (uso regular de máquinas para purificar la sangre como lo harían habitualmente los riñones) o a un trasplante de riñón. Pero gracias a la detección temprana y a la existencia de mejores tratamientos, es menos probable que la enfermedad renal termine en una insuficiencia renal.

Para ayudar a prevenir estos problemas: Para ayudar a prevenir la enfermedad renal por diabetes, mantenga un buen control del azúcar en sangre siguiendo el plan de tratamiento de la diabetes. También es importante controlar la presión sanguínea y hacerse análisis de albúmina en la orina regularmente. Hable con su hijo acerca de los peligros del tabaco.

¿Qué daños puede provocar la diabetes en los nervios?

Las personas que tienen diabetes durante mucho tiempo pueden desarrollar un tipo de daño en los nervios denominado neuropatía diabética.

La neuropatía diabética puede afectar los nervios en muchas partes diferentes del cuerpo. Los primeros síntomas más habituales son adormecimiento, hormigueo o dolor agudo en los pies o la parte baja de las piernas. Si no recibe tratamiento, el daño en los nervios puede causar otros problemas de salud. Por ejemplo, el adormecimiento de los pies podría hacer que sea más difícil darse cuenta de una herida en el pie y esta podría infectarse antes de que sea detectada.

El daño en los nervios puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Por lo tanto, los problemas pueden afectar a prácticamente cualquier sistema de órganos, como el sistema digestivo, el sistema urinario, los ojos y el corazón. El riesgo de sufrir daños en los nervios por la diabetes se incrementa con el paso del tiempo. La neuropatía diabética es más probable después de la pubertad, pero también puede afectar a niños pequeños que no tienen bien controlado el nivel de azúcar en sangre.

Hable con el médico si su hijo presenta síntomas de una neuropatía. Los médicos suelen diagnosticar el daño en los nervios con un examen físico, pero es posible que hagan una biopsia del tejido nervioso u otros análisis especiales. Quizás el médico le recomiende que vea a un especialista en nervios (neurólogo).

Para ayudar a prevenir estos problemas: Debido a la relación que existe con el nivel de azúcar elevado a lo largo del tiempo, es necesario controlar el nivel de azúcar con dieta, ejercicio y medicamentos para la diabetes a fin de reducir el riesgo.

¿Qué problemas puede causar la diabetes en los pies?

Los adultos que han tenido diabetes durante muchos años pueden tener problemas en los pies debido al flujo sanguíneo inadecuado en los pies y al daño de los nervios. Estas cosas pueden hacer que resulte más difícil evitar las lesiones o la irritación en los pies y aumentar la probabilidad de heridas en los pies que no se curan correctamente o se infectan.

Al comenzar la pubertad, los médicos controlarán de manera regular los pies de su hijo para detectar cualquier señal de problemas. Dígale al doctor si existe algún problema con los pies, como uñas encarnadas, callos, piel seca o irritación debido al calzado o lesiones reiteradas debido a la práctica de deportes o a otras actividades físicas.

Para ayudar a prevenir estos problemas: El cuidado adecuado de los pies incluye usar calzado cómodo de la talla adecuada y mantener las uñas cortas con la forma del dedo. El ejercicio físico incrementa el flujo sanguíneo hacia los pies y puede ayudar a mantenerlos sanos. El tabaco puede incrementar la probabilidad de problemas en los pies y hacer que sean más graves. Por lo tanto, este es otro motivo para asegurarse de que su hijo deje de fumar o no comience a fumar. El equipo de cuidado de la diabetes conversará sobre los hábitos de cuidado de los pies que pueden ayudar a prevenir problemas.

¿Qué problemas puede provocar la diabetes en el corazón y los vasos sanguíneos?

Las personas con diabetes tienen más riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares, entre las que se incluyen las siguientes:

  • infarto de corazón (provocado por la obstrucción de los vasos sanguíneos que suministran sangre al corazón)
  • accidente cerebro-vascular (provocado por la obstrucción de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro)
  • obstrucción de los vasos sanguíneos de las piernas y los pies, lo cual puede provocar úlceras, infecciones e incluso la pérdida de un dedo en los pies, del pie o de la parte inferior de la pierna

Es probable que los problemas con el azúcar en sangre tengan algo que ver, pero no existe una conexión clara como en el caso de las complicaciones de la diabetes en los ojos, los riñones y los nervios. Sin importar si una persona padece diabetes o no, el riesgo de tener estos problemas es mayor si una persona fuma, es obesa o tiene niveles anormales de lípidos (triglicéridos o colesterol) en la sangre, hipertensión o antecedentes familiares de ataques al corazón o accidente cerebro-vascular antes de los 50 años.

Para ayudar a prevenir estos problemas: Si su hijo tiene sobrepeso, el médico puede sugerirle maneras de alcanzar y mantener un peso saludable. Es posible que el médico le haga un análisis del nivel de lípidos (colesterol y triglicéridos) en la sangre y que controle su presión arterial para ver si los niveles son saludables. Los niños deben respetar el plan de alimentación, hacer ejercicio físico regularmente y tomar los medicamentos para la diabetes que les hayan recetado. Hable acerca de los peligros de fumar, que pueden poner a su hijo en riesgo de tener problemas con el corazón y los vasos sanguíneos, así como otras complicaciones relacionadas con la diabetes.

¿De qué manera la diabetes puede provocar una enfermedad de las encías?

Las personas con diabetes están en riesgo de sufrir enfermedad de las encías porque es posible que tengan lo siguiente:

  • más placa (una película pegajosa de azúcar y bacterias) y menos saliva
  • niveles más elevados de azúcar en sangre (lo cual significa más azúcar en la boca)
  • cierta pérdida de colágeno, una proteína presente en el tejido de las encías
  • mala circulación sanguínea en las encías

Las señales y síntomas de enfermedad de las encías incluyen el sangrado, la sensibilidad, el dolor, la retracción y la decoloración de las encías. Los dentistas pueden diagnosticar la enfermedad de las encías durante los controles habituales.

Para ayudar a prevenir estos problemas: La enfermedad de las encías se puede prevenir. Los niños deben controlar su nivel de azúcar en sangre, cuidar adecuadamente de los dientes cepillándolos y usando hilo dental todos los días, además de visitar regularmente al dentista.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

Los adolescentes y los niños piensan en el presente; por lo tanto, no siempre puede esperar que piensen en las complicaciones que la diabetes puede causar a largo plazo. Cuando hable con su hijo acerca de estos riesgos de salud, use un lenguaje sencillo.

Hable acerca de cómo los buenos hábitos ayudan a las personas con y sin diabetes a llevar vidas más saludables. Puede explicarle que todos tenemos riesgos de cosas como una afección cardíaca o problemas de la vista a medida que envejecemos. Pero las medidas saludables que tome hoy ayudarán a su hijo a mantenerse activo más tarde en su vida.

Informe al equipo de cuidado de la diabetes acerca de cualquier problema o duda, y asegúrese de que su hijo acuda a todas las visitas programadas.

Por momentos, tener un hijo con diabetes puede parecer abrumador, pero no está solo. El equipo de atención de la diabetes está allí para ayudarlo a enfrentar los problemas médicos y para darle a usted y a su hijo el apoyo necesario.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: febrero de 2018