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Infecciones por clostridios


El género Clostridium engloba a más de 60 especies diferentes de bacterias. Estas bacterias se encuentran generalmente en el suelo y la tierra en cualquier parte del mundo, y algunas especies hasta viven en nuestros intestinos sin provocarnos ningún síntoma. Cuando las bacterias del género Clostridium provocan enfermedades en el ser humano, suele obedecer a que producen unas sustancias químicas que son tóxicas (es decir, venenosas) para el cuerpo humano. Las enfermedades provocadas por bacterias del género Clostridium sobre las que hablaremos en este artículo son la gangrena gaseosa, la intoxicación alimentaria por clostridios y la colitis seudomembranosa.

Gangrena gaseosa

La gangrena gaseosa es una infección grave que puede producirse cuando una persona se hace una herida "sucia" (accidente de tráfico, lesión por aplastamiento, o accidente en el entorno rural o industrial). Las bacterias del género Clostridium procedentes de los intestinos o del suelo contaminan la herida y producen toxinas que destruyen la piel y los músculos adyacentes. A medida que proliferan las bacterias en la lesión, también producen gas como producto residual, que el personal médico puede detectar observando el área afectada mediante radiografías u otras técnicas de diagnóstico por la imagen. Aunque hay por lo menos siete tipos de bacterias del género Clostridium que pueden provocar gangrena gaseosa, aproximadamente el 80% de los casos están provocados por la especie Clostridium perfringens.

Signos y síntomas

La gangrena gaseosa es una infección grave pero muy poco frecuente de la piel y los músculos que puede producirse cuando una herida o lesión se contamina con bacterias del género Clostridium procedentes del suelo o la tierra. El primer síntoma de la gangrena gaseosa es un repentino e intenso dolor en la herida, con una inflamación que hace que la piel adyacente se tense. La piel del área lesionada adquiere un color que puede ser pálido, bronceado o rojo intenso, y se vuelve sensible o dolorosa al tacto. En la zona afectada, se pueden formar unas ampollas grandes y sanguinolentas, y la herida puede desprender un olor dulzón y supurar un líquido de color marrón, sanguinolento o ámbar. A medida que va avanzando esta grave infección, aparecen otros síntomas que afectan a todo el cuerpo, incluyendo fiebre, sudoración, pulso acelerado y un descenso repentino de la tensión arterial. Si no se trata, la gangrena gaseosa puede provocar graves trastornos sanguíneos y renales, insuficiencia renal, coma e incluso la muerte.

Prevención

Usted puede prevenir la gangrena gaseosa llevando a su hijo al pediatra cada vez que éste se haga una herida extensa que parezca contaminada. Esto es especialmente importante si la herida está visiblemente "sucia", es profunda o la piel circundante está muy dañada.

Incubación

El período de incubación de la gangrena gaseosa suele ser de 1 a 4 días después de hacerse una herida "sucia".

Duración

La duración de la gangrena gaseosa varía de un paciente a otro. Se puede curar con antibióticos, combinados con cirugía para extirpar los tejidos muertos que hay alrededor de la herida.

Contagio

La gangrena gaseosa no es contagiosa, es decir, no se transmite de una persona a otra, pero las personas que cuidan a estos enfermos deben tomar las precauciones que se adoptan habitualmente (como usar guantes y lavarse las manos) cuando se curan heridas contaminadas.

Tratamiento en casa

Generalmente la gangrena gaseosa se trata en el hospital, con antibióticos y extirpación quirúrgica de los tejidos muertos que rodean la herida.

Tratamiento profesional

A menudo los médicos pueden emitir un diagnóstico de gangrena gaseosa cuando, al explorar la herida infectada, perciben su olor dulzón característico, y también por el aspecto que tiene la lesión.

Cuándo llamar al pediatra

Llame inmediatamente al pediatra si su hijo tiene una herida "sucia" extensa, profunda o con mal aspecto o una lesión por aplastamiento.

Intoxicación alimentaria por clostridios

La intoxicación alimentaria por clostridios también suele estar provocada por la especie Clostridium perfringens. Esta bacteria puede contaminar salsas o carnes cocinadas que han estado mucho tiempo a temperatura ambiente antes del consumo. A temperatura ambiente, las bacterias proliferan en los alimentos contaminados y producen una toxina que puede matar a las células que recubren la superficie interna de los intestinos. Los síntomas de esta intoxicación alimentaria suelen aparecer durante las 6 a 24 horas inmediatamente posteriores al consumo de los alimentos contaminados.

Signos y síntomas

Las bacterias del género Clostridium pueden contaminar alimentos y producir una toxina (veneno) que provoca una forma leve de intoxicación. Los síntomas empiezan durante las 6 a 24 inmediatamente posteriores al consumo de los alimentos contaminados. Incluyen diarrea, retortijones o dolor abdominal, fiebre, náuseas y a veces vómitos.

Prevención

Usted puede prevenir a intoxicación alimentaria por clostridios guardando rápidamente los alimentos en el frigorífico, especialmente las salsas y la carne, después de cocinarlos. Evite los alimentos que se hayan almacenado a temperatura ambiente durante períodos largos.

Incubación

El período de incubación es de 6 a 24 horas tras el consumo del alimento contaminado.

Duración

La intoxicación alimentaria por clostridios suele ser una enfermedad leve. Los síntomas duran unas 24 horas y luego desaparecen. Normalmente no es preciso tomar antibióticos.

Contagio

La intoxicación alimentaria por clostridios no se contagia de una persona a otra, pero todo el mundo que ingiere los mismos alimentos contaminados corre el riesgo de intoxicarse.

Tratamiento en casa

Si su hijo tiene una intoxicación alimentaria por clostridios, probablemente los síntomas le desaparecerán al cabo de uno o dos días. Hasta entonces, asegúrese de que el niño bebe abundante líquido para compensar las pérdidas de agua corporal a través de la diarrea. Consulte con el pediatra antes de administrar a su hijo ningún medicamento antidiarreico.

Tratamiento profesional

Puesto que la intoxicación alimentaria por clostridios es una enfermedad leve que sólo dura uno o dos días, los médicos no suelen tratarla con antibióticos.

Cuándo llamar al pediatra

Llame al pediatra siempre que su hijo presente alguno de los siguientes síntomas: dolor abdominal, retortijones, diarrea, náuseas, vómitos o fiebre. Dígale al pediatra si otros miembros de la familia presentan síntomas similares, especialmente si todos han comido lo mismo en las últimas horas.

Colitis seudomembranosa

La colitis seudomembranosa está provocada por Clostridium difficile, una bacteria que suele vivir en el intestino sin provocar síntomas en aproximadamente entre el 50 y el 70% de los recién nacidos, entre el 20 y el 50% de los lactantes y el 3% de los adultos. En la vida diaria normal, C. difficile compite con otras bacterias por el espacio en un medio ambiente intestinal equilibrado. Pero, cuando una persona toma antibióticos que matan a otras bacterias competidoras vecinas, C. difficile puede multiplicarse descontroladamente y producir dos toxinas que provocan la enfermedad intestinal.

Signos y síntomas

La colitis seudomembranosa se produce cuando los antibióticos utilizados para tratar otras enfermedades también eliminan a las bacterias "amigas" que normalmente viven en nuestros intestinos. Esto permite las bacterias del género Clostridium, al no tener competencia, proliferación, pudiendo provocar una amplia gama de síntomas. Por lo general, los síntomas empiezan cuando un niño lleva de 4 a 8 días tomando antibióticos, pero también pueden empezar después de finalizar el tratamiento a base de antibióticos. En los casos leves de colitis seudomembranosa, el niño presentará dolor abdominal tipo cólico y un poco de diarrea acuosa de color marrón, no sanguinolenta. En los casos graves, el niño presentará diarrea sanguinolenta y fiebre, así como el abdomen hinchado o distendido y doloroso al tacto.

Prevención

Usted puede ayudar a prevenir la colitis seudomembranosa grave llamando al pediatra de su hijo inmediatamente en cuanto el niño presente diarrea durante o después de concluir un tratamiento a base de antibióticos. En general, los antibióticos sólo deben usarse cuando hay motivo para creer que existe una infección provocada por bacterias.

Incubación

Los síntomas de la colitis seudomembranosa suelen aparecer cuando un niño lleva de 4 a 8 días tomado antibióticos, pero también pueden empezar tan tarde como de 5 a 21 días después de concluir dicho tratamiento.

Duración

En primer lugar, se debe suspender el tratamiento antibiótico que provocó la colitis seudomembranosa. Una vez hecho esto, los síntomas de la colitis seudomembranosa leve suelen mejorar en un par de días y normalmente desaparecen en un plazo de 7 a 10 días. Sin embargo, los casos graves de colitis seudomembranosa pueden requerir un tratamiento con unos antibióticos específicos que matan a las bacterias de la especie C. difficile.

Contagio

La colitis seudomembranosa no suele ser contagiosa entre niños sanos. Sin embargo, se puede transmitir entre personas que están hospitalizadas por otras enfermedades. Normalmente en los hospitales se intenta aislar a los pacientes con colitis seudomembranosa y el personal que los atiende utiliza desinfectantes y guantes.

Tratamiento en casa

Si el pediatra de su hijo sospecha que éste tiene colitis seudomembranosa, probablemente le indicará que deje de darle los antibióticos que le han provocado la enfermedad. Un niño con colitis seudomembranosa grave será tratado en el hospital. Pero, si sólo está levemente enfermo, bastará con que guarde cama. Es posible que el pediatra modifique la dieta de su hijo hasta que desaparezca la diarrea. Esto puede suponer que el niño tenga que hacer dieta líquida durante varios días, luego cambiar a una dieta blanda y, por último, pasar a su dieta equilibrada habitual cuando mejore la diarrea.

Tratamiento profesional

Los pediatras especializados en el aparato digestivo, o gastroenterólogos, pueden emitir un diagnóstico de colitis seudomembranosa a partir de las muestras de heces del niño. Estas muestras se analizan en el laboratorio para ver si contienen toxinas bacterianas. Es posible que el pediatra también quiera examinar el interior de los intestinos de su hijo practicándole una colonoscopia, una prueba que permite ver la superficie interna del intestino grueso.

Cuándo llamar al pediatra

Llame inmediatamente al pediatra de su hijo si éste presenta diarrea sanguinolenta o tiene sangre en las heces. Llame también al pediatra si el niño ha tomando o esta tomando antibióticos y, de repente, tiene cólicos y diarrea.