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Paladar hendido y labio leporino


¿Qué son el labio leporino y el paladar hendido?

El labio leporino y el paladar hendido ocurren cuando el bebé nace con una hendidura en el labio superior y/o en el paladar. Estas fisuras o hendiduras orofaciales se encuentran entre las anomalías o malformaciones congénitas más frecuentes.

Un bebé puede nacer:

  • solo con labio leporino
  • solo paladar hendido
  • o con ambos a la vez (fisura labio-palatina).

Un paladar hendido es cuando un bebé nace con una abertura (fisura o hendidura) en el paladar. La abertura deja un hueco entre la nariz y la boca.

Esta abertura puede:

  • ocurrir en la parte posterior o trasera del paladar (el paladar blando) o bien
  • extenderse a la parte anterior o delantera del paladar, detrás de las encías (el paladar duro)

Ilustración que muestra la diferencia entre un paladar normal y un paladar
            hendido, de la manera que se indica en el artículo

Los bebés que nacen con labio leporino presentan una estrecha abertura o hendidura en el labio superior. Esto ocurre cuando el labio del bebé no se forma adecuadamente al principio del embarazo, lo que causa una fisura.

Además, la fisura puede afectar:

  • solo a un lado del labio (labio leporino unilateral) Es el tipo más frecuente.
  • o a ambos lados del labio (labio leporino bilateral).

Ilustración que muestra un labio leporino unilateral y un labio leporino
            bilateral, de la manera que se describe en el artículo.

Las fisuras varían en tamaño:

  • Algunas son una mera muesca en el labio (labio leporino incompleto).
  • Otras se extienden desde al labio hasta los orificios nasales, pasando por las encías superiores (labio leporino completo).

Si la abertura del paladar conecta con la abertura de las encías y el labio, el bebé tiene una fisura labio-palatina.

Causas del paladar hendido y del labio leporino

Durante la sexta a la décima semana de gestación, normalmente los huesos y la piel de la mandíbula superior, la nariz y la boca del bebé se unen entre sí (o se fusionan) para formar el paladar y el labio superior. Cuando partes del labio y/o del paladar no se fusionan completamente, el bebé nace con una fisura o hendidura en el labio y/o en el paladar.

Los médicos no siempre saben por qué un bebé ha desarrollado un labio leporino o un paladar hendido, pero creen que algunos casos pueden estar relacionados con factores genéticos (hereditarios). Así mismo, algunos factores ambientales pueden aumentar el riesgo de que un bebé presente esta anomalía o malformación congénita (que se nace con ella), como los siguientes:

  • tomar ciertos medicamentos (como los fármacos anticonvulsivos) durante el embarazo
  • no ingerir una cantidad adecuada de nutrientes prenatales
  • exponerse a algunas sustancias químicas durante el embarazo
  • fumar tabaco, consumir drogas y/o beber alcohol durante el embarazo

¿Cómo se diagnostican el labio leporino y el paladar hendido?

Por lo general, las fisuras labio-palatinas se detectan cuando nace un bebé. A veces, se detectan en las ecografías prenatales. Si un bebé no tiene labio leporino, su paladar hendido será más difícil de ver. Los médicos suelen detectar el paladar hendido cuando observan y palpan el interior de la boca del bebé durante la primera exploración del recién nacido.

¿Cómo se tratan el labio leporino y el paladar hendido?El labio leporino y el paladar hendido pueden causar problemas en:

  • la alimentación
  • el crecimiento y el desarrollo
  • las infecciones de oído y la audición
  • el desarrollo del habla

Por eso, es importante corregir el labio leporino y el paladar hendido con cirugía, operando al niño cuando todavía sea pequeño.

Reparación del labio leporino

Un cirujano plástico reparará primero el labio leporino del bebé cuando tenga unos tres meses de edad. Esto se hace mediante un tipo de operación llamada queiloplastia. Se lleva a cabo en un hospital mientras el bebé está bajo anestesia general.

Los objetivos de esta operación son:

  • Cerrar la fisura.
  • Mejorar la forma y la simetría del labio superior y de la nariz.

Si la fisura es ancha, se puede tener que acudir a unos procedimientos especiales, como la adhesión labial o el moldeado nasoalveolar, para acercar las partes del labio y mejorar la forma de la nariz antes de reparar el labio leporino. La operación que repara el labio leporino suele dejar una pequeña cicatriz debajo de la nariz.

Imagen de la cara de un bebé con puntos de sutura debajo de la nariz.
            Vista de cerca del área de la nariz y la boca y los puntos de sutura.

Reparación del paladar hendido

El paladar hendido se suele reparar con una operación llamada palatoplastia, que se suele llevar a cabo cuando el bebé tiene de 10 a 12 meses de edad. Los objetivos de la palatoplastia son:

  • Cerrar la abertura existente entre la nariz y la boca.
  • Ayudar a crear un paladar que funcione bien y permita hablar.
  • Impedir que los alimentos sólidos y líquidos se escapen por la nariz.

En las operaciones de reparación de paladar, los cirujanos plásticos:

  • Cierran la fisura por capas.
  • Reorganizan y reparan los músculos del paladar blando para que funcionen mejor durante el habla.
  • Hacen dos incisiones (cortes) en cada lado del paladar detrás de las encías para reducir la tensión durante la operación.

Esta operación requiere anestesia general y dura aproximadamente de 2 a 3 horas. La mayoría de los bebés pueden volver a casa 1 o 2 días después de estar internados en el hospital. Los puntos se disuelven por sí solos.

Su hijo necesitará llevar una dieta líquida durante una o dos semanas, y luego podrá seguir una dieta blanda durante varias semanas más antes de retomar su dieta habitual. Es posible que le pidan que su hijo lleve puestas unas mangas especiales para impedir que doble los codos. Estas mangas se ponen para impedir que los bebés se metan los dedos u otros objetos duros en la boca, lo que podría volver a abrirle la fisura reparada.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Las operaciones de labio leporino y de paladar hendido han mejorado considerablemente en los últimos años. La mayoría de los niños que se operan tienen unos resultados muy buenos. Al igual que cualquier otra operación, estas operaciones se asocian a riesgos. Por lo tanto, llame al médico de su hijo si:

  • su fiebre supera los 101,4 °F (o 38,5 °C)
  • tiene molestias o dolores duraderos
  • tiene una fuerte hemorragia en la boca o la nariz
  • no puede beber líquidos
  • no está mojando pañales

¿Qué más debería saber?

Un niño con fisura labio-palatina puede tener otros problemas de salud, como los siguientes:

  • acumulación de líquido detrás de los oídos
  • dificultades para alimentarse
  • pérdidas auditivas
  • problemas dentales
  • problemas de habla

Es importante trabajar con un equipo médico que tenga experiencia en tratar a niños con fisura labio-palatina. Aparte del pediatra, este equipo de tratamiento también incluirá a los siguientes profesionales:

  • un cirujano plástico
  • un otorrinolaringólogo (un médico especializado en el oído, la nariz y la garganta)
  • un ortodoncista (dentista especializado en ortodoncia)
  • un dentista
  • un logopeda (patólogo del habla y del lenguaje)
  • un audiólogo

Es posible que usted también colabore con:

  • un cirujano maxilofacial
  • un trabajador social
  • un psicólogo o terapeuta
  • un genetista
  • el coordinador del equipo médico

Algunos niños con fisura labio-palatina pueden necesitar otras operaciones cuando se hagan mayores. Entre ellas, se pueden incluir las siguientes:

  • Operaciones relacionadas con el habla: los niños pueden desarrollar problemas del habla incluso después de que les hayan operado el paladar. En las visitas regulares con su equipo médico, el logopeda (patólogo del habla y del lenguaje) escuchará atentamente el habla de su hijo para ayudar al cirujano a decidir si necesita o no otra operación para mejorar el habla del niño.
  • Injerto óseo alveolar: los médicos usan una pequeña cantidad de hueso procedente de la cadera para reparar la fisura o la muesca de las encías a fin de que estas puedan sostener los dientes permanentes del niño cuando le salgan. Este tipo de cirugía se suele hacer cuando el niño tiene entre 7 y 9 años de edad.
  • Cirugía nasal: el labio leporino también afecta al aspecto de la nariz; por eso, algunos niños pueden necesitar más operaciones en esta parte del cuerpo. Corregir problemas menores, como la forma de las fosas nasales, es algo que se puede hacer durante la infancia. En el caso de que sea necesario llevar a cabo operaciones de la nariz de mayor alcance, estas se hacen cuando el niño ya ha de dejado de crecer.
  • Cirugía ortognática: algunos niños con paladar hendido necesitan someterse a operaciones para que les realineen las mandíbulas y los dientes cuando sean mayores. Estas operaciones se llevan a cabo cuando el niño ya ha dejado de crecer.

De cara al futuro

La mayoría de los niños con labio leporino y paladar hendido (fisura labio-palatina) se tratan con éxito y no quedan con problemas duraderos. Un equipo médico con experiencia en el tratamiento de niños con fisura labio-palatina puede diseñar un plan de tratamiento adaptado a las necesidades específicas de su hijo.

El psicólogo y el trabajador social del equipo de tratamiento están ahí para ayudarlos, tanto a usted como a su hijo. Por lo tanto, no duden en acudir a ellos para que los guíen a lo largo de cualquier momento difícil. También puede encontrar más información y más apoyo en internet en:

Fecha de revisión: junio de 2019