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Leucemia mieloide aguda


¿Qué es la leucemia?

La leucemia es un tipo de cáncer de la sangre que afecta a los glóbulos blancos del cuerpo.

Normalmente, los glóbulos blancos ayudan a combatir infecciones y protegen al cuerpo de las enfermedades. Pero en la leucemia, algunos de los glóbulos blancos se vuelven cancerosos y dejan de funcionar como deberían funcionar. Cuantas más células cancerosas se forman en la sangre y en la médula ósea (el tejido esponjoso que hay dentro de los huesos), quedará menos espacio disponible para las células sanas.

¿Qué es la leucemia mieloide aguda?

La leucemia mieloide aguda ocurre cuando el cuerpo fabrica demasiados glóbulos blancos inmaduros. Estas células, llamadas “blastos mieloides”, no pueden madurar para convertirse en glóbulos blancos normales.

Debido a que la leucemia mieloide aguda se desarrolla y empeora rápidamente, el tratamiento precoz es muy importante.

De todos los niños con leucemia, el 20% de ellos tiene una leucemia mieloide aguda. Gracias a los avances que han tenido lugar en su tratamiento y a los ensayos clínicos, el pronóstico para los niños que padecen esta enfermedad ha mejorado. Con tratamiento, la mayoría de ellos se curan.

¿Cuáles son las causas de la leucemia mieloide aguda?

La causa de la leucemia mieloide aguda no se conoce. Algunas afecciones médicas pueden incrementar el riesgo de que un niño desarrolle esta enfermedad. Pero el mero hecho de presentar un factor de riesgo no implica que un niño tenga que desarrollar una leucemia mieloide aguda.

¿Quién puede desarrollar una leucemia mieloide aguda?

Entre los factores de riesgo, se incluyen los siguientes:

  • tener un gemelo idéntico que haya tenido leucemia antes de cumplir 6 años
  • ser mellizo o hermano de un niño con leucemia
  • tener un problema hereditario de base genética (como el síndrome de Li-Fraumeni o el síndrome de Down)
  • tener afecciones no hereditarias, como un síndrome mielodisplásico (un tipo de pre-leucemia que impide que las células sanguíneas crezcan con normalidad)
  • tener una afección llamada anemia aplásica (cuando la médula ósea no fabrica suficientes glóbulos blancos)
  • haber recibido radioterapia o quimioterapia

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la leucemia mieloide aguda?

La leucemia mieloide aguda se desarrolla deprisa, y las células cancerosas se multiplican rápidamente. Por eso, la leucemia mieloide aguda tiende a empeorar con rapidez si no se trata.

Todos los tipos de leucemia suelen tener los mismos síntomas. Entre ellos, se incluyen los siguientes:

  • estar muy cansado y débil
  • encías hinchadas
  • ganglios linfáticos inflamados
  • infecciones (como bronquitis o amigdalitis) recurrentes
  • fiebre
  • sudores nocturnos
  • que salgan moretones con facilidad o petequia (pequeños puntos rojos en la piel causados por sangrar con facilidad)
  • dolor en los huesos y/o en las articulaciones
  • dolor abdominal (causado por la acumulación de células en órganos como los riñones, el hígado y el bazo)

¿Cómo se diagnostica la leucemia mieloide aguda?

Si un médico sospecha que un niño puede padecer una leucemia, puede solicitar las siguientes pruebas:

  • Análisis de sangre. Análisis como el hemograma completo, pruebas de las funciones hepática y renal, y la bioquímica sanguínea pueden proporcionar información importante sobre la cantidad de células sanguíneas normales que contiene el cuerpo y sobre lo bien que están funcionando los órganos. Las formas y los tamaños de las células sanguíneas se analizan usando un microscopio.
  • Técnicas de diagnóstico por la imagen. Estas técnicas incluyen la radiografía, la tomografía computada (o TC), la resonancia magnética (o RM) y la ecografía. Estas técnicas permiten ver si hay una masa de células leucémicas en el pecho que podría estar afectando a la respiración y/o la circulación sanguínea. También ayudan a los médicos a descartar otras posibles causas de los síntomas del niño.
  • Aspiración de médula ósea y biopsia. En este procedimiento, el médico inserta una aguja en un hueso grande, generalmente el de la cadera, y extrae una pequeña cantidad de médula ósea. El laboratorio hace alguna de las siguientes pruebas con la muestra de médula ósea:
    • Pruebas de citometría de flujo. Los médicos analizan detenidamente las células cancerosas para determinar el tipo y el subtipo de leucemia que tiene el niño. Esto es importante porque el tratamiento varía entre los distintos tipos de leucemia.
    • Pruebas genéticas. Observando detenidamente la sangre o la médula ósea, los médicos pueden detectar cambios o alteraciones en los genes. Estos cambios ayudan a determinar el mejor tratamiento a seguir.
  • Punción lumbar. Los médicos usan una aguja para extraer una muestra de líquido cefalorraquídeo (el líquido que hay alrededor del cerebro y de la médula espinal) a fin de analizarla en un laboratorio.

¿Cómo se trata la leucemia mieloide aguda?

Quimioterapia

Los médicos suelen tratar a los niños que tienen leucemia mieloide aguda con quimioterapia. Estos fármacos especiales se usan para matar las células cancerosas. Qué medicamentos y cómo se combinan entre sí son factores que dependen del subtipo de leucemia mieloide aguda que tenga el niño y de si las células cancerosas presentan mutaciones (cambios genéticos). La forma en que el cáncer responde al tratamiento inicial también es importante para elegir el tipo de quimioterapia a utilizar.

Los médicos pueden administrar quimioterapia:

  • a través de una vena (vía intravenosa)
  • inyectándola en un músculo (vía intramuscular)
  • por la boca (vía oral), en forma de pastilla.
  • a través de una punción lumbar (vía intratecal) para inyectar el medicamento directamente en el líquido cefalorraquídeo, donde se concentran los glóbulos blancos cancerosos

La meta del tratamiento consiste en la remisión, que es cuando se dejan de detectar células cancerosas en el cuerpo del paciente. Luego, la quimioterapia de mantenimiento se usa para mantener al niño en remisión e impedir la reaparición del cáncer. El niño recibe quimioterapia de mantenimiento durante un período de 2 a 3 años.

Trasplante de células madre

Los niños con tipos agresivos de leucemia mieloide aguda pueden requerir un trasplante de células madre. Este tratamiento, también conocido como trasplante de médula ósea, implica lo siguiente:

  • destruir las células cancerosas, las células normales de la médula ósea y las del sistema inmunitario usando quimioterapia a dosis elevadas y/o radioterapia
  • introducir en el cuerpo del paciente células madre de un donante
  • reconstruir unos sistemas sanguíneo e inmunitario sanos con las nuevas células madre

Ensayos clínicos

Los ensayos clínicos son unos estudios de investigación que ofrecen a los pacientes nuevos y prometedores tratamientos que todavía no están disponibles para el público en general. Los médicos son quienes deciden si un niño es un buen candidato para participar en un ensayo clínico.

De cara al futuro

Recibir la noticia de que un hijo suyo tiene cáncer es terrible, y el tratamiento del cáncer puede ser muy estresante para cualquier familia.

Pero recuerde que no está solo. Para recibir apoyo, hable con el médico de su hijo o con un trabajador social del hospital. Hay muchos recursos disponibles para ayudarles a atravesar esta difícil etapa.

Revisado por: Emi H. Caywood, MD
Fecha de revisión: octubre de 2018