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Accidentes cerebro-vasculares


Cuando una persona tiene un accidente cerebro-vascular, significa que hay algo que ha detenido su circulación sanguínea cerebral normal. Los accidentes cerebro-vasculares suelen ocurrir en personas mayores, como los abuelos. Los niños no los suelen tener, aunque hay casos excepcionales de niños que sí tienen accidentes cerebro-vasculares.

La sangre circula por tu cuerpo constantemente a través de unos tubitos llamados arterias y venas. Por lo general, estos vasos sanguíneos funcionan bien y no crean ningún problema. Eso es muy importante porque la sangre transporta oxígeno a todas las células del cuerpo. Y, si carecieran de oxígeno, las células morirían.

Un accidente cerebro-vascular ocurre cuando hay que algo impide que la sangre circule como debería circular por el cerebro. A una persona se le puede obstruir un vaso sanguíneo debido a la presencia de un coágulo de sangre, de modo que la sangre no le podrá circular por el cerebro como debería. O se le puede reventar un vaso sanguíneo, llenándosele de sangre de repente parte del cerebro. En cualquier caso, en un accidente cerebro-vascular, mueren algunas de las células cerebrales porque no pueden recibir el oxígeno que tanto necesitan.

Hay dos tipos principales de accidentes cerebro-vasculares:

  1. Las isquemias cerebrales ocurren cuando un vaso sanguíneo que se dirige al cerebro se tapa, y la sangre no pude llegar adonde debería llegar. Este es el tipo de accidente cerebro-vascular más común. Los coágulos sanguíneos (masas de sangre pegajosas) suelen ser los causantes de la mayoría de las isquemias cerebrales. También pueden ocurrir cuando las arterias se estrechan y se obturan debido a la acumulación de una sustancia llamada "placa". La placa es una mezcla de colesterol y otras sustancias grasas que se van pegando a las paredes de los vasos sanguíneos.
  2. Las hemorragias cerebrales ocurren cuando revienta un vaso sanguíneo débil o de paredes demasiado finas, y la sangre se derrama por el cerebro, matando las células cerebrales más cercanas y afectando al funcionamiento cerebral. La hipertensión arterial (tensión arterial demasiado alta) puede debilitar las paredes de los vasos sanguíneos, aumentando las probabilidades de que se produzca una hemorragia cerebral.

Los accidentes cerebro-vasculares son graves. Las personas que los tienen pueden ponerse muy enfermas, tener lesiones cerebrales e, incluso, llegarse a morir. Pero mucha gente se recupera después de tener un accidente cerebro-vascular, sobre todo, si conoce las señales de alarma de este tipo de accidentes y recibe ayuda lo antes posible.

¿Cuáles son los signos de los accidentes cerebro-vasculares?

Los accidentes cerebro-vasculares suelen ocurrir de repente, y las personas que los tienen pueden presentar algunos de los siguientes síntomas:

  • insensibilidad o debilidad en un lado del cuerpo
  • un dolor de cabeza muy fuerte
  • mareos
  • falta de equilibrio o de coordinación
  • problemas para hablar o para entender lo que dice la gente
  • problemas en la vista

Cualquiera que presente incluso solo uno de estos síntomas deberá ir al hospital de inmediato. Lo primero que hará el médico será asegurarse de que la persona no está en peligro de muerte, como comprobar que puede respirar.

A continuación, al médico le interesará saber qué es lo que está provocando el problema. Por eso, pedirá pruebas sobre el corazón y el cerebro.

Si parece tratarse de un accidente cerebro-vascular, lo más probable es que el médico pida una resonancia magnética (RM) o una tomografía computada (TC) cerebrales, que muestran imágenes del cerebro y de cómo está circulando la sangre por su interior. Estas pruebas mostrarán al médico qué parte del cerebro se ha visto afectada y lo grande que es el accidente cerebro-vascular.

¿Cómo mejoran las personas después de tener un accidente cerebro-vascular?

Recuperarse de un accidente cerebro-vascular puede ser un proceso rápido o prolongarse durante mucho tiempo. El tiempo que tarde una persona en recuperarse después de tener un accidente cerebro-vascular dependerá de lo grave que haya sido el accidente y de lo sano que estaba antes de tenerlo.

Las personas que han tenido un accidente cerebro-vascular pueden necesitar medicación y/o tener que hacerse una operación. Más adelante, es muy posible que necesiten sesiones de rehabilitación. El tratamiento de un accidente cerebro-vascular dependerá de cuál haya sido su causa.

Medicamentos: en los accidentes cerebro-vasculares provocados por el taponamiento de vasos sanguíneos (isquemias cerebrales), es posible que el médico recete un medicamento anticoagulante; para diluir la sangre e impedir que se formen coágulos. Hasta hay medicamentos "destructores de coágulos" (llamados trombolíticos). Estos medicamentos se administran por vía intravenosa (VI), y dan mejores resultados cuando se dan muy pronto después del accidente cerebro-vascular.

Operación: los médicos pueden operar a la persona para desobstruir un vaso sanguíneo a fin de impedir futuros accidentes cerebro-vasculares. Si la persona ha tenido una hemorragia cerebral, puede ser necesario operarla para extraerle los coágulos de sangre o para reparar el o los vasos sanguíneos de paredes demasiado débiles.

Rehabilitación: en las sesiones de rehabilitación las personas que han tenido accidentes cerebro-vasculares vuelven a aprender habilidades básicas como andar, hablar, escribir o cuidar de sí mismas. Es posible que tengan que hacer logopedia, fisioterapia o terapia ocupacional.

Si un ser querido tiene un accidente cerebro-vascular

Es normal que te asustes cuando te enteres de que una persona que te importa ha tenido un accidente cerebro-vascular. Pero los accidentes cerebro-vasculares pueden ser grandes o pequeños. Un accidente cerebro-vascular pequeño puede no provocar daños importantes y la persona podrá volver a la normalidad con bastante rapidez.

Pero un accidente cerebro-vascular grande puede provocar problemas en cosas muy importantes, como ser capaz de andar o de hablar. En los accidentes cerebro-vasculares graves, los pacientes pueden tener que pasar mucho tiempo en el hospital. Cuando llegan a sus casas, pueden necesitar cuidados especiales, tratamientos especiales, medicamentos y muchas visitas médicas. En algunos casos, se pueden tener secuelas (problemas de larga duración) que afectan a habilidades importantes, como andar o hablar.

Pero lo más frecuente es que las personas consigan re-aprender las habilidades importantes que hayan perdido tras el accidente cerebro-vascular. De todos modos, esto puede requerir tiempo y paciencia. Por eso, si conoces a alguien que ha tenido un accidente cerebro-vascular, anímalo para que se siga esforzando en el duro trabajo necesario para recuperar las habilidades que haya perdido.

También es importante que hables con un adulto si tienes preguntas o dudas sobre alguien que ha tenido un accidente cerebro-vascular. Es posible que estés triste, frustrado y/o enfadado porque lo que le ha pasado a esa persona, especialmente si ahora no puede hacer las cosas que antes hacía contigo.

Cómo prevenir los accidentes cerebro-vasculares

Algunos accidentes cerebro-vasculares se pueden prevenir en los adultos. He aquí algunos consejos para los adultos:

  • No fumar.
  • No beber demasiado alcohol.
  • Alimentarse bien y mantenerse activo. Esto puede ayudar a bajar el colesterol.
  • Controlar la tensión arterial. La hipertensión arterial es una de las principales causas de los accidentes cerebro-vasculares.
  • No ignorar problemas de salud como las enfermedades de corazón, el colesterol alto o la diabetes.

¿Qué puedes hacer ahora que eres un niño? Lleva una vida saludable desde el principio. ¡No empieces a fumar, no bebas nada de alcohol, aliméntate bien y mantente activo!

Fecha de revisión: diciembre de 2018